Análisis: por qué Mercedes lo hizo tan mal

Lewis Hamilton perdió una segura victoria en el Gran Premio de Mónaco después de una extraña decisión de su equipo. ¿Cuáles fueron las circunstancias que llevaron al error? Adam Cooper explica...

No es la primera vez que el Gran Premio de Mónaco se convierte en un sitio lleno de drama.

En 2011, el accidente de Vitaly Petrov provocó una bandera roja que arruinó un potencial fantástico descenlace, pues significaba que todos podían cambiar a neumáticos nuevos y hubiera forzado a realizar estrategias diferentes.

Esta vez, el accidente de Max Verstappen tuvo un efecto contrario, convirtiendo lo que se había vivido como una demostración de ejecución de Lewis Hamilton, en un extraordinario drama que nos dio una emocionante historia en las ocho vueltas del sprint hasta el final.

La primera parte de la carrera no podría haber ido mejor para Hamilton. Después de cinco vueltas  ya estaba 2.3 segundos por delante de Nico Rosberg, y por el tráfico que el alemán enfrentó en la vuelta 37, la diferencia era de 7.4.

Hamilton no sólo consolidó la ventaja, sino que la extendió, y, de hecho, en la vuelta 63 tenía 19.6 segundos por delante de su compañero de equipo.

Sin embargo, en Mónaco, siempre estamos con la opción de  producir un drama y muy a menudo en las últimas vueltas. Fue así que en el giro 64 Verstappen se estrelló en Ste Dedicar, y obligó a la salida del Safety car.

Como todos los otros conductores, Hamilton se desaceleró como se requiere. Sus perseguidores hicieron lo mismo. Cuando Rosberg cruzó la línea de meta, estaba 25.7 segundos detrás de Hamilton.

En un abrir y cerrar de ojos, a Hamilton lo llamaron a boxes para un cambio de gomas final incomprensible y, de pronto, se encontró tercero y vejado en lo más profundo de su prestigio.

Hamilton: "No puedo expresar cómo me siento, así que no voy a intentarlo"

Hubo confusión y hay que aclararlo. Primero se iluminaron los carteles del coche de seguridad virtual, una neutralización puesta en marcha este año para casos de accidentes en los que la pista no está invadida. Fue una de las consecuencias del impacto fatal de Jules Bianchi en Suzuka el año pasado y trata de ralentizar los coches con un ritmo muy pausado para que no se repitan situaciones como aquella.

Pero el coche de Verstappen había quedado incrustado bajo las protecciones sintéticas, denominadas TecPro, y había que sacar casi al asfalto maquinaria y hombres para liberar el monoplaza de ese cepo plástico. Por eso dirección de carrera optó por hacer salir, casi de inmediato, el coche de seguridad real, el Mercedes GTS conducido por el incombustible Bernd Mayländer.

Perdió dos posiciones

En Mercedes no debieron enterarse del cambio y los estrategas harían las cuentas de que, respetando el tiempo delta (tipo) obligatorio que a los pilotos les aparece en la pantalla, nadie podía inquietar a Lewis. No se dieron cuenta que con el coche de seguridad real, el físico, las cuentas no salían. Va más rápido y Hamilton al salir se encontró que había perdido dos posiciones.

La razón oficial argumentada es que los neumáticos blandos (el compuesto más duro en Mónaco) estaban deteriorados y desde el muro temían que con la baja velocidad tras el coche de seguridad cayeran de temperatura de forma crítica.

De esa forma quedaría expuesto a un adelantamiento, dice la peregrina teoría, ante coches con idénticos compuestos, con las mismas vueltas a cuestas. Incluso Hamilton, con una cara hasta el suelo, intentó defender el discurso interno sin demasiada fe. Por dentro le llevaban los demonios.

Toto Wolff: "Han fallado nuestros cálculos y hemos perdido y ganado a la vez"

El podio fue todo un contraste de alegrías contenidas para Rosberg y Vettel, casi excusándose por el inesperado regalo, y la seriedad profunda y taciturna de Lewis, que apenas levantó el trofeo de tercer clasificado, aturdido como estaba.

"No puedo expresar cómo me siento en este momento, así que no voy a intentarlo", esbozaba Lewis ante los medios. "Sucedió todo tan deprisa que apenas lo recuerdo", dijo al estilo de quien pone una denuncia en comisaría tras sufrir un atraco. "Uno confía en su equipo", cerraba visiblemente abatido.

Lewis no vio nada

Hay quien le otorgaba la responsabilidad al propio Lewis, que pudo haberse negado a acatar una orden tan descabellada, pero en honor a la verdad, el piloto no podía saber si por detrás de él también podían entrar y complicarle la vida, con un juego de neumáticos nuevos, en las últimas vueltas.

"Vi en las pantallas que los mecánicos estaban preparados fuera y pensé que Nico estaba entrando, que los que iban por detrás estaban parando", argumentaba Lewis con toda la razón. Lo que no esperaba era un fiasco como el que le aguardaba.

En Ferrari, Arrivabene valoró casi como arrogante el gesto de Mercedes. En la firma alemana, sólo de que fallaron en los cálculos. "Hemos ganado y perdido a la vez", subrayaba Toto Wolff.

No se puede negar que hay Mundial, con sólo 10 puntos de diferencia, entre los dos pilotos de la estrella, pero a qué precio.

 

 

 

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Mónaco
Pista Monte Carlo
Pilotos Lewis Hamilton , Nico Rosberg
Equipos Mercedes
Tipo de artículo Análisis