Justin Wilson, 1978-2015

En esta tierra hay grandes pilotos. Y hay gente increíble e inolvidable. Pero es raro hallar a un gran piloto que sea una gran persona. Justin Wilson es uno de esos raros personajes.

Lo apodaban "Badass" cuando estaba en el cockpit debido a que era el más temible competidor que usted podría encontrar. Pero fue un apodo irónico también, porque era el piloto más centrado, con un estilo suave que pudiera encontrarse.

Su estatura poco usual de 6 pies 4 pulgadas (1.93 mts) también le dio Justin una tierna forma de torpeza (un gran 'flaco' es como me gusta pensarlo) y su naturaleza aparentemente tímida no era acorde con su carácter de acero formado en Sheffield.

Además de ser alto, era también disléxico. Pero él simplemente utilizaba dicha condición como un disfraz. "Creo que la dislexia me ha ayudado en realidad", le dijo Justin a los colegiales periodistas en una visita a una escuela secundaria en Indianápolis. "Me ha empujado a trabajar más duro en todo lo que hago."

La recta rápida de karts

La primera vez que conocí a Justin fue durante sus primeros años en los coches de carreras, en 1995. Se graduó en la Fórmula Vauxhall Junior con una gran reputación de karts, donde su altura había sido una gran desventaja.

Su temporada comenzó tarde, después de que se había roto la muñeca en una fecha de la pretemporada, pero tan pronto como se unió al serial, entró en ritmo. Tenía un talento natural para saltar al coche y ser rápido inmediatamente.

También me di cuenta rápidamente de que estaba cargado de ingenio, así como de talento para los coches de carreras. Rápidamente supo de mi apodo (y se refirió a mí como tal desde entonces), y poseía un sentido del humor muy seco, de manera tranquila.

Justin no lo encontró divertido, sin embargo, cuando Sir Jackie Stewart sugirió en público que él era demasiado alto para la F1 y sería "un gran piloto de turismos", Wilson le demostró al gran escocés que equivocado al ganar los títulos de la Fórmula Palmer Audi y FIA Fórmula 3000 previo a su única temporada en la Fórmula 1.

Cuando llegó su hora a la F1, un amigo común me dijo: "Justin en la F1, será raro. Quiero decir, es un buen tipo, pero ¿va a sobrevivir a la vida en ese prado? "

Pero Justin demostró que era adaptable, y se hizo de su camino en el llamado 'Piranha Club', aunque no por mucho tiempo debido a que Jaguar tomó una decisión que echó por la borda el final de su temporada.

Por supuesto, le ecantaban los coche de carreras y fue siempre un reto. Especialmente uno tan duro como un coche Minardi o Jaguar de F1. Una vez más, nunca se escuchó a Justin con quejas, al igual que su dislexia, al igual que un comentario inútil sobre su altura, sólo era otro de los desafíos que habría de superar.

Gran éxito en Estados Unidos

Su carrera post F1 estaba en América. La tierra de las oportunidades que le dio la oportunidad de mostrar sus habilidades en un nivel superior. Justin ganó un montón de carreras en Champ Car, IndyCar y las 24 Horas de Daytona, pero ganó aún más amigos, los corazones y los recuerdos de muchas personas.

Sus posibilidades de estar con los equipos de alto rendimiento nunca fallaron y respondió en el en el momento adecuado, pero cada vez que obtuvo su oportunidad, ya fuera en un equipo chico como Dale Coyne o un peso pesado, como Andretti Autosport, se sabía que con Wilson tendrías un incondicional rendimiento.

Wilson también conocía los crudos peligros de las carreras de IndyCar, especialmente en los óvalos, tal y como lo platicamos unas horas antes del comienzo de la malograda carrera en Las Vegas de 2011, cerca de la curva 2, en la que habría carnicería. Me dijo que se alegraba que no estaba corriendo (lo que realmente me impactó, pues era, después de todo, un verdadero corredor) y predijo grandes accidentes.

Igual que su ingenioso humor, Justin siempre fue agudo en sus comentarios. Terminé nuestra conversación con un profundo sentido de premonición de lo que vendría.

Wilson también mencionó una vez había pistas por las que nos encantaría no salir de la habitación de hotel.

Pero eso fue Justin Wilson, siempre pensando en otras personas por delante de sí mismo. Y ahora lo peor ha pasado, dejando atrás mucho más que un vacío de 6 pies y 4 en nuestro deporte.

El mundo no sólo ha perdido a un gran piloto, también a un fantástico ser humano, lo cual es muy malo para muchos de nosotros.

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series IndyCar
Pilotos Justin Wilson
Tipo de artículo Obituarios