Haciendo números

Martín Urruty, nuestro experto en MotoGP, analiza lo que dejó el paso de la categoría reina del motociclismo mundial por Motegi, Japón, el último fin de semana.

Catorce, nueve, cinco, diez, dieciocho… Números, cifras, diferencias. Aunque luzcan frías, impersonales, sus formas transforman ánimos y provocan emociones en el cierre de la temporada de MotoGP, un año que hace tiempo lleva etiqueta para el archivo histórico.

Aquellos números marcaron también el pulso del Gran Premio de Japón, inicio del periplo transoceánico de tres fechas, dos en Asia con escala intermedia en Oceanía. Valentino Rossi llegó con Yamaha a Motegi, la casa de Honda, con 14 puntos más en el campeonato que su compañero Jorge Lorenzo. El mallorquín, autor de la pole position, dominó buena parte del recorrido mientras la pista se mantuvo empapada y aún mojada. Con el tándem Lorenzo-Rossi en punta, la ventaja -recortada- de Valentino mermó a nueve unidades. Sin embargo, cuando el pavimento empezó a secarse y Dani Pedrosa, el verdugo menos pensado, superó al heptacampeón de MotoGP, la distancia entre el italiano y el español en el torneo quedó reducida a cinco puntos. Rossi no tenía cómo contrarrestar el avance de Pedrosa, pero tomó como premio consuelo el ataque del catalán a Lorenzo. Cuando la Honda llegó a la punta, la distancia entre Vale y Jorge se estiró a diez puntos. Rossi supo entonces que también él podría apurar a su compañero, cuyo neumático delantero se desgajaba en la huella seca. No hizo falta una maniobra arriesgada: Lorenzo abrió la puerta pasándose de largo, casi hasta la banquina, en la 20ª de las 24 vueltas, y Rossi tomó el segundo lugar. La diferencia en el Mundial, entonces, se agrandó a 18 puntos.

Tres de los últimos cuatro Grandes Premios mundialistas han estado marcados por la lluvia: Rossi fue el piloto que más puntos acumuló en el trío Silverstone-Misano-Motegi. El multicampeón, ganador en Gran Bretaña y segundo en Japón, anotó 56 de las 75 unidades posibles en esas tres competencias; Pedrosa acumuló 43; Márquez y Smith, 38 por cabeza; Dovizioso apuntó 35 y Lorenzo, sólo 29. Las finas decisiones tomadas por Il Dottore en las condiciones más extremas combinadas con cierta dosis de suerte le han permitido sobrevivir al ataque de Lorenzo.

Sólo hubo dos hombres felices en el podio de Motegi, los dos ocupantes de los escalones más altos. El tercero, Lorenzo, se sintió perdedor. En vez de acortar la brecha con Rossi, se fue con más puntos en contra pese a haber sido el más veloz en cada tanda de prácticas, autor de la pole position y líder en las primeras 17 vueltas de carrera. Lorenzo fue el más rápido en seco y sobre mojado. Pero no en la condición de pavimento semiseco que presentó Motegi en la media docena final de vueltas, cuando todos lidiaban con gastadas gomas para lluvia. El bicampeón 2010/2012 confesó que haber apurado el trámite al principio para abrir distancia con Rossi le cobró la cuenta al final, cuando su neumático delantero se desflecó. Valentino también estuvo al borde de la caída pero se aferró -como todo este año- a su capacidad de concentración acaso porque sabe que ésta es su última oportunidad para ser campeón.

Como en Aragón, Pedrosa volvió a ser partícipe involuntario, tercero en discordia, en la lucha ahora sólo circunscripta a los pilotos de Yamaha. Dani jugó para sí mismo, para su causa. Su quinto triunfo en Motegi, 27° de su campaña en la categoría reina, es el 50° de su foja mundialista. Cumplió con la cuota anual: salvo en su primera temporada en 125 cc., en 2001, Pedrosa ha ganado al menos una carrera por año -¡y van 15!- en el octavo litro, 250 y MotoGP. Lorenzo necesita ahora de su viejo enemigo, con el que lleva tiempo de cordial relación. Aunque Jorge gane las tres carreras que faltan -Australia, Malasia y Valencia-, si Valentino concluye segundo será campeón. Por eso el palmesano requiere de ayuda exterior que le robe puntos a Vale.

Rossi ganó un título en Motegi, en 2008, acumula dos victorias y 11 podios en MotoGP, pero la pista japonesa no le ha resultado cómoda al italiano en los últimos años. Por eso el segundo lugar, su 14° podio en 15 fechas, supo a victoria. Los trazados de Phillip Island y Sepang, próximos en la agenda, son escenarios más familiares a los gustos del italiano. Valentino juega con cada elemento a su alcance para sacar ventaja y amedrentar a Lorenzo. Con carreras en domingos consecutivos, el italiano querrá aprovechar el envión así como el español necesita reponerse con rapidez. La cuenta regresiva está en marcha...

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Evento GP de Japón
Pista Twin Ring Motegi
Pilotos Valentino Rossi , Jorge Lorenzo
Tipo de artículo Análisis