Esteve: "Tengo la sensación de que estoy empezando una nueva etapa"

El piloto español espera poder luchar por la categoría T1S en su regreso al Dakar ocho años después, ayudado por un cojín inteligente que le evitará sufrir las úlceras que complicaron su recuperación en 2009.

A Isidre Esteve (La Seu d'Urgell, 1972) le cambió la vida en Almería en 2007. Una fuerte caída en la Baja Almanzora reventó sus vértebras 7 y 8 a nivel torácico y le dejó en silla de ruedas. Pero para él eso no es excusa para no seguir disfrutando del deporte del motor. 

Desde el 2 de enero participará en su segundo Dakar sobre cuatro ruedas  (12º en total), tras aquel de 2009 –el primero en Sudamérica– del que tardó un año y medio en recuperarse debido a las llagas en sus glúteos. Sueña con luchar por la categoría T1S, reservada a todoterrenos con mecánica de serie, y todo ello gracias a un cojín inteligente que comenzó a diseñar en 2011. Este está controlado por un software que modifica la presión de cada zona del mismo en función del usuario y se mueve de manera desordenada para favorecer la irrigación sanguínea en toda la zona.

-Hace ocho años, con el Ssang Yong, consiguió llegar a meta en Buenos Aires, ¿pero lo recuerdas con alegría?

A nivel deportivo fue genial. Era la primera edición que se hacía en Sudamérica. Fue durísimo porque no tenían experiencia en cómo se degradaba el terreno con el paso de tantos vehículos y hubo muchas etapas que tuvieron que ser modificadas en su transcurso. Conseguir llegar estuvo genial. Era mi primera participación en coche… pero cuando llegué a Barcelona y vi que tardaba tanto tiempo en recuperarme, pensé que el Dakar ya no era algo para mí. 

-¿Qué le ayudó durante el año y medio siguiente?

Al principio solo quería recuperarme y poder sentarme y llevar un día a día normal como cualquier otra persona. Para nada me planteaba volver a correr. Esto pasó en 2011, cuando tuve la oportunidad de conocer a Josep María Lloreda (presidente de KH-7), que me propuso volver a correr al Dakar, yo le dije que no podía después de todo lo que había vivido y que la única posibilidad sería poder disponer de material que me permitiera correr con cierta seguridad, el cojín inteligente. Durante los últimos cuatro años me ha ayudado a correr el nacional de rallies todoterreno. 

-Y ahora vuelve a un Dakar de casi 9.000 km, pero con seis días a 4.000 metros de altitud… ¿Qué diferencias encuentra entre el de 2009 y este?

Por encima de todo va a ser una edición complicada. Este año hay un par de factores que no estamos acostumbrados ni los hemos vivido en otras ediciones, que es el hecho de estar cinco días a 4.000 metros y la navegación. Es una experiencia, también para la organización. No solo se trata de llevar a los pilotos a esa altitud, sino que también van otras 3.000 personas que forman el campamento. Lo importante es cometer pocos errores y adaptarse lo más rápido posible a todos estos cambios: de ambiente, temperatura, altitud… y las dificultades que siempre conlleva esta carrera.

"Será importante llegar a La Paz sin habernos descolgado de la carrera y con las opciones intactas de luchar por la categoría"

-¿Ya tienen marcadas etapas o momentos clave?

Para nosotros será importante llegar a La Paz, al día de descanso, sin habernos descolgado de la carrera y con las opciones intactas de luchar por la categoría. Es decir, sin haber cometido ningún error importante o una avería que nos haya retrasado mucho. La etapa maratón después del día de descaso también será complicada. Además, las dos etapas de regreso a Argentina: la de Salta y la de Chilecito. Serán muy diferentes a las que vivimos en Bolivia porque hay unos fuera pistas muy difíciles y si tenemos en cuenta los cambios en la navegación habrá que estar muy atentos.

-Con Marc Coma se disputó grandes etapas, ¿ha hablado con él sobre las complicaciones que les ha puesto para esta edición?

Sí, sí. Naturalmente, este Dakar lleva su sello. Ha incidido mucho en este sistema de limitación del GPS donde la navegación cobra mayor relevancia. Yo confío en estos cambios, en que va a bajar el ritmo de carrera, sobre todo en la cabeza, y va a hacer que el pilotaje y la navegación cobren la importancia que parecía que habían perdido en estas ultimas ediciones.

-En esta edición estará con Txema Villalobos en lugar de Eric Augé, ¿qué cambia eso para usted?

Con los dos he estado genial. Con Txema llevo trabajando cinco años y es el copiloto que necesito, porque tiene un conocimiento muy alto de la mecánica del coche. De hecho, es la persona que preparó mi coche en 2009. Eso para mí es muy importante porque a lo largo de 15 días suceden muchas cosas y hace falta que uno de los dos conozca muy bien el coche y sepa solucionar problemas graves lo más rápido posible. En el tema de la navegación, naturalmente le falta un poco más de rodaje como para ir abriendo pista y sin cometer errores. Pero creo que en esto yo le puedo ayudar y que vamos a aprender juntos en esto. Tengo la sensación de que estamos empezando una nueva etapa en un proyecto de coches, donde tenemos a unos compañeros de viaje, patrocinadores, que tienen tantas ganas como nosotros. 

"Hice equipo con Nani Roma, con Marc Coma, con Despres… y ahora estamos todos corriendo, u organizando, una carrera que amamos" 

-¿Y qué siente al ponerse a los mandos de este Mitsubishi Montero?

Me gusta. Yo siento pasión por el mundo de las carreras y cuando estoy en el coche y en la pista y todo funciona, no hay lesión y parece que no ha habido ningún cambio en mi vida. Este deporte es un claro ejemplo de deporte inclusivo. Personas con discapacidad o sin compiten en la misma carrera, en la misma clasificación, se encuentran con los mismos problemas y no se hace diferencias. Esto es lo que en realidad me llena. En 2007 cambiaron muchas cosas debido a mi lesión, pero esto no me impide seguir disfrutando de lo que más me gusta en igualdad de condiciones con mis compañeros. Hice equipo con Nani Roma, con Marc Coma, con Despres… y ahora estamos todos corriendo, u organizando, una carrera que amamos. 

-¿Qué sensaciones le da ese cambio automático?

A la gente le sorprendería lo bien que funciona. Yo llevo todos los mandos en el volante. El hecho de llevar un cambio automático que funcione bien me facilita las cosas y en una carrera como esta aporta menos problemas que uno secuencial por todo el tema del embrague. En las dunas va muy, muy bien.

¿Con qué sería feliz el 14 de enero?

Estando en Buenos Aires en perfecto estado de salud y sin haber cometido grandes errores. Luego la clasificación ya la veremos, pero estar allí sería genial. 

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series Dakar
Pilotos Isidre Esteve Pujol
Tipo de artículo Entrevista
Etiquetas cojín inteligente, dakar 2017, esteve dakar 2017, isidre esteve dakar, mitsubishi montero dakar