La aventura familiar en el Dakar

En el mundo siempre hay aventuras familiares y los Cabini viven la suya en un camión en la edición 40 del Rally Dakar.

 

La familia Cabini: Antonio Cabini, Raffaella Cabini y Carlo Cabini
La familia Cabini: Antonio Cabini, Raffaella Cabini y Carlo Cabini

Photo by: Sergio Lillo

San Juan de Marcona (Lima).- Generalmente en el Rally Dakar se ven muchas familias en las gradas improvisadas de las dunas o tal vez padre e hijo en competencia, pero en esta edición 2018, los Cabini se embarcaron en una aventura familiar completa.

El patriarca de 61 años y un veterano con 12 participaciones en el Dakar, Antonio Cabini, se encuentra compartiendo la cabina de un camión de esta gran aventura sudamericana con sus dos hijos. 

El Mercedes Unimog #533 del equipo italiano Orbica Raid es el vehículo donde su hija de 24 años, Raffaella y su hermano Carlo Augusto, de 19 años (el participante más joven del Rally) acompañan a su padre en este gran periplo familiar. 

“Estábamos inscritos con dos camiones y luego Giulio [Verzeletti] ha querido inscribir el tercero y había puestos libres. Entonces me he dicho ‘es el momento de lograr hacerlo todos juntos’. Yo ya he hecho 12 Dakar. Ellos son apasionados porque hacen moto, enduro y rally y hemos aprovechado la ocasión”.

A Carlo se le ilumina la cara cuando se le pregunta qué pensó al escuchar la propuesta de su padre: “Es algo genial, supergenial. De momento corro con la moto, pero no sé si podré venir aquí con ella. Ojalá pueda correr algún día aquí. Pero primero hay que llegar con el camión”.

“¡Exacto!”, responde Raffaella. “Pensé que sería una gran experiencia, una buena oportunidad y después estuve un poco indecisa por la Universidad, pero una ocasión así sería complicado de repetir, así que he venido”.

¿Y qué pasará con los exámenes de febrero? “He decidido no estudiar, porque sino habría sido una locura”, dice entre risas la joven italiana, que se presentará a la convocatoria de verano.

Ella es una de las 13 mujeres que disputan este Dakar 2018 y tiene claro quién es su referente: “¡Claro que me gustaría conocer a Laia Sanz en persona, espero que estos días!”.

La primera jornada no fue dura para los Cabini, aunque para uno de ellos lo fue aún menos.

“Después de la primera duna nos hemos empanzado, pero el calor se ha llevado bien”, dice Carlos Augusto, que comparte cabina con Nicola Montecchio y Loris Clubini en el #535.

“¡Porque solo ellos tienen aire acondicionado!”, saltan al unísono Raffaella y Antonio. La madre y una hermana más pequeña vinieron a apoyarles a Lima, pero el domingo volvieron a Italia después de sufrir el intenso tráfico peruano durante varios días.

“Antes o después mi mujer se esperaba que sucediera algo así porque se había casado con un alguien que ha hecho muchos Dakar. Y ellos van en moto… ya están introducidos en el mundillo”, deja claro el padre Cabini.

Estos chavales van a vivir las dos mejores semanas de sus vidas en mitad de dunas, arena, lluvia, altitud y un campamento que ampliará su familia. La primera gran aventura: la noche de sueño bajo el camión en mitad del desierto tras tener problemas en la segunda y endemoniada etapa.

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Acerca de este artículo
Series Dakar
Evento Dakar
Pilotos Antonio Cabini
Tipo de artículo Noticias de última hora
Etiquetas antonio cabini, aventura, bus, cabini, camion, carlo augusto cabini, carrera, dakar, familia, mercedes, raffaella cabini, rally dakar 2018