Lucas Cruz, el ángel de la guarda de Carlos Sainz

El copiloto barcelonés disputará su 11º Dakar como copiloto y lo hará por quinta vez con Carlos Sainz. Ambos forman un dúo compacto.

Asunción (Paraguay).- Carlos Sainz busca luchar por el que sería su segundo Dakar, el primero que parte desde la capital de Paraguay, pero la navegación, siempre clave, se ha vuelto un elemento vital en esta edición de 2017. La presencia de Lucas Cruz (Barcelona, 1974) puede determinar el devenir del rally más duro del mundo para el bicampeón del WRC.

De hablar pausado, mirada directa y amabilidad desbordante, Cruz cuenta con 11 participaciones como copiloto en el Dakar, desde que debutara en 2006 con Josep Pujol en un camión de Volkswagen. Él es el ángel de la guarda que Sainz lleva consigo en Peugeot. El tiene en sus notas y su intuición el éxito del madrileño.

Cruz ha sido copiloto de dos grandes nombres del rally raid por antonomasia como Al-Attiyah o Roma, pero el barcelonés considera que hay pocas diferencias entre ellos, “al final todos son pilotos profesionales”.

“Carlos te aporta un valor añadido que es su experiencia en la competición, la puesta a punto y una mejora en el intento de superación y en el coche. Eso lo da el tiempo”, reconoce a Motorsport.com. “Con él tengo plena confianza. Dentro del coche me siento muy a gusto, no me tengo que preocupar de él. En algún momento puntual le puedes apretar un poco cuando baja el ritmo, que son gajes del oficio cuando tienes etapas de 600km; a veces es difícil regular la velocidad a la que puedes llegar a ir”.

La organización, ya capitaneada por Marc Coma, ha decidido complicar más la navegación este año en una apuesta por devolverle la importancia de antaño. “Va a haber bastantes WPC [los nuevos Way Point de Control], que nos van a provocar muchas veces que sea difícil saber exactamente dónde estas ubicado”, reconoce Cruz sobre el cambio de normativa. “Tienes un radio de validación de 300 metros, pero no tienes una flecha que te lleve al centro del WP. Entonces cuando lo validas no sabes en qué lado del punto estás. Van a estar colocados en sitios muy estratégicos que nos pondrán en apuros para cazarlos en la buena línea. Intentaremos afrontarlos lo mejor posible y tirar de intuición, que creo que nos podrá ayudar”.

Sainz no quiere ahora mismo a otro que no sea Cruz a su lado y es que el barcelonés es uno de los mejores en lo suyo. Una vez más, afrontan el reto de ganar dentro de un equipo francés con tres compañeros franceses (junto a un cuarto, de apoyo, que también es francés, Romain Dumas).

Cruz considera que quizás el cambio de normativa en el GPS no vaya a hacer a priori que los de arriba vayan menos rápido. “Eso te lo da la pista, el tipo de terreno. Pero igualmente en terreno roto se va muy rápido. Una manera sí puede ser esta de buscar los puntos de control y va a haber un factor más añadido para reducir la velocidad, que es el incremento de este tipo de WP en según qué zonas”, apunta el español.

“En pista te lo van a poner, lo vas a validar y no vas a tener opción de salirte. En fuera pista va a ser un poco más complicado: bordearlo por un lado o por el otro te va a hacer ganar o perder tiempo. Ahí ya es un factor suerte, intuición, llámalo como quieras…”.

“Ya llevas un error. Con lo cual cuando cambias de dirección puedes incrementar ese error hacia un lado o hacia el otro. Esto te puede llevar a errar a la hora de saber por dónde está el WP”.

Tanto Sainz como Cruz han seguido el mismo planing de entrenamiento, iniciado en septiembre, y en el que han pasado de trabajar hipoxia (condiciones de oxigeno simuladas) en reposo, a dormir en cámaras hipobáricas y hacer entrenamiento con menos disponibilidad de oxígeno.

“En lineas generales, la tercera etapa va a ser una de las que van a marcar ya un poco la diferencia. Y con la altitud creo que el cuerpo va a ser un factor importante”, advierte Cruz. “Puedes llevar una buena preparación, pero es el momento en que llegas cuando tu cuerpo se adapta o no a esas condiciones extremas. Lo puedes llevar muy bien preparando, pero si ese día no te adaptas, vas a estar con la cabeza al revés”.

“Estamos los dos al final dentro de un mismo despacho con un mismo objetivo que es conseguir la victoria. Lo que intentas es subir la moral e intentar que el otro se sienta a gusto. Creo que es la clave del buen ambiente que tenemos en el coche”, afirma sobre la relación que tiene con el bicampeón del mundo de rallies.

Cruz afronta un nuevo Dakar con 42 años recién cumplidos, el día 26, tres antes de poner rumbo a Asunción. Su misión es lograr que Sainz pueda mantener el ritmo que demostró en las últimas etapas antes de su abandono en 2016, y sin errores.

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Acerca de este artículo
Series Dakar , Cross-Country Rally
Pilotos Carlos Sainz
Tipo de artículo Entrevista
Etiquetas carlos sainz, dakar, dakar 2017, lucas cruz, rally dakar