Análisis: Cómo Bottas se convirtió en un genuino contendiente por el título

Valtteri Bottas demostró una gran confianza con su victoria en el Gran Premio de Austria. Adam Cooper analiza las posibilidades de campeonato para el finlandés de Mercedes.

El fin de semana del Gran Premio de Austria cambió a las 11:29 horas del martes anterior, cuando Mercedes notificó a la FIA que reemplazaría la caja de cambios de Lewis Hamilton.

No era una decisión tomada a la ligera, o una basada en la mera precaución - la conclusión era que fallaría si se usaba. Esa notificación garantizaba que Hamilton recibiría una penalización de cinco posiciones en la parrilla de salida. Sabiendo que Hamilton no empezaría mejor que sexto, Mercedes decidió probar algo diferente optando por usar los neumáticos super blandos para la segunda ronda de calificación, y por lo tanto en el inicio de carrera.

En teoría, esta situación le permitiría correr mucho más si fuera necesario, dándole la máxima flexibilidad a la estrategia, dejando el conjunto nuevo de ultra blandos para la segunda parte de la carrera justo cuando todos los que estuvieran por delante de él estarían cambiando a súper blandos.
Parecía un buen plan, y él pasó de la Q2 en tercer lugar.

Sin embargo, había un inconveniente caro. Habiendo superado la Q1 y después de verse rápido todo el fin de semana, él necesitaba ser el mejor en la Q3, sin embargo, fue superado por Valtteri Bottas y Sebastian Vettel. Eso lo puso octavo en la parrilla y por detrás del Force India de Sergio Pérez y el Haas de Romain Grosjean, rivales que tenía que superar si quería acercarse a los Red Bull.

Después de la carrera, Hamilton admitió que al cambiar los neumáticos entre las sesiones había comprometido su rendimiento en la Q3, lo que le costó esos dos puntos cruciales de la parrilla.

Bottas y su confianza 

Ganador, Valtteri Bottas, Mercedes AMG F1, celebra con Lewis Hamilton, Mercedes AMG F1, the Mercedes team
Ganador, Valtteri Bottas, Mercedes AMG F1, celebra con Lewis Hamilton, Mercedes AMG F1, the Mercedes team

Photo by: Zak Mauger / LAT Images

Con Hamilton fuera de la ecuación, la principal preocupación de Bottas era soportar los ataques de Vettel, lo cual consiguió de gran manera y en medio de poca controversia, con su magnífico arranque que fue examinado por la FIA.

El finlandés dio un duro golpe sacando una ventaja de más de cuatro segundos contra el cuatro veces campeón del mundo en apenas 10 vueltas, misma que aumentó constantemente. En un momento dado el equipo le pidió apretar el paso ante una posible amenaza de penalización, lo que le habría costado 14 segundos. Sin embargo, el propio Bottas dijo que estaba siguiendo el programa.

"Ese era nuestro plan, y esperaba ese mensaje", señaló. "En las primeras vueltas se trató de controlar todo y luego ver si podíamos construir una brecha o no, y luego hacer algunos ajustes de estrategia, o cambios con el ritmo si era necesario”.

“Todo estaba planeado, cuando estaba empezando a construir una diferencia estaba contento de que pudiéramos hacerlo. El coche fue fuerte desde el primer momento”.

Vettel estaba a unos ocho segundos de distancia cuando se detuvo y colocó los ultra blandos en la vuelta 34, pero Bottas no respondió de inmediato.

El problema para Mercedes es que Kimi Räikkönen se quedó a fuera con el otro Ferrari, era obvio que el equipo italiano lo dejaría fuera, y que si Bottas salía detrás de su compatriota se quedaría atascado.
Esta no fue la primera vez en el año en que Räikkönen se encontró siendo utilizado como parte de un cuadro más grande, aunque él admitió después que tenía buen paso y estaba feliz con el ritmo que sus neumáticos ultra blandos desgastados le proporcionaban.

Al final, Bottas no abrió una brecha lo suficientemente grande como para quitarse la presión de Räikkönen. Con sus neumáticos hizo lo mejor que pudo y entró en la vuelta 40 a los pits sufriendo una parada ligeramente lenta, y como esperaba salió detrás Raikkonen.

Iceman cumplió su deber durante unas tres vueltas, manteniendo a Bottas atrás, pero el desgaste de más de 40 vueltas no le permitió hacerlo como esperaba. Con el Mercedes empujándolo con fuerza, el Ferrari se fue ancho en la curva 3 en la vuelta 44 y Bottas lo pasó. Terminado su trabajo, Räikkönen fue a los pits al final de la vuelta.

Finalmente, con el aire limpio, Bottas estaba 4.4 segundos por delante de Vettel - y dado que como se ha señalado la diferencia era de ocho segundos cuando Vettel entró a pits, estaba claro que el piloto de Ferrari había ganado un poco de tiempo a su favor.

Las ampollas y el dolor de cabeza 

Valtteri Bottas, Mercedes AMG F1 W08
Valtteri Bottas, Mercedes AMG F1 W08

Photo by: Zak Mauger / LAT Images

Después de esa situación quedaban 27 vueltas antes de llegar a la bandera de cuadros, con Bottas teniendo una ligera ventaja de los neumáticos dado que los suyos eran siete vueltas más jóvenes que los de sus rivales. Sin embargo, eso quedó en el pasado cuando comenzó a padecer problemas de ampollas en sus gomas.

Con una vuelta tan corta, el tráfico inevitablemente jugó un papel, y la brecha se redujo. A cinco vueltas del final la pelea por el primer sitio estaba a dos segundos y una vuelta más tarde a 1.2 segundos. .

Con un par de vueltas por disputar, Vettel estaba en el rango de utilizar el DRS, dejando esto a Bottas en una situación similar a la de Rusia, demostrando de nueva cuenta que tiene el carácter para afrontarla como se debe.

Fue una excelente actuación del finlandés, halagado quizás por el hecho de que Hamilton nunca iba a estar en la lucha por la victoria.

Como dice el viejo refrán, la segunda victoria es más fácil que la primera.

“Se siente diferente. La primera y la segunda son diferentes. Tener esa experiencia de mantener a Sebastian en las últimas vueltas y hacerlo de nuevo, no era nada nuevo", dijo Bottas.

La batalla por el tercero

Tercero, Daniel Ricciardo, Red Bull Racing
Tercero, Daniel Ricciardo, Red Bull Racing

Photo by: Zak Mauger / LAT Images

Bottas pudo haber estado satisfecho, pero su compañero de equipo difícilmente podría decir lo mismo después de la carrera en Austria.

Tras el problema del reposacabezas en Azerbaiyán, en Austria enfrentó la penalización de la caja de cambios y luego un problema de freno en la tercera práctica libre, del que tuvo suerte de salir sin dañar el coche. El cuarto lugar de Lewis Hamilton fue mucho mejor que nada, pero perdió otros seis puntos contra Vettel en la contienda por el campeonato de pilotos.

Saliendo desde el octavo sitio la carrera sería difícil para Hamilton. Él ganó un lugar al instante cuando Max Verstappen tuvo un problema en el arranque, pero crucialmente no pudo avanzar más en la primera vuelta, lo que significó que todavía tenía que lidiar con Sergio Pérez y Romain Grosjean. Ellos dos tenían un ritmo respetable en sus ultra blandos en relación con los super blandos de Hamilton, por lo tanto, el británico se lanzó al ataque sobre ellos.

A Hamilton le tomó seis vueltas para adelantar a Pérez, y otras dos para superar a Grosjean por el quinto sitio, en ese punto ya estaba a 14.4 segundos del liderato. Al británico le tomó bastante tiempo pasar a Räikkönen, quien fue una historia diferente a Pérez y Grosjean.

En lugar de esperar a que eso sucediera, Mercedes dio el llamado a los pits para Hamilton en la vuelta 31, poniendo a recorrer al británico 40 vueltas con los ultra blandos, lo que significaba todo un desafío a pesar de que era un set nuevo.

El otro tema que Hamilton enfrentó fue el de equilibrio, y no estaba contento. Había esperado hacer un ajuste de ala delantera en esa parada, pero la llamada llegó tarde, y no tuvo tiempo para discutir de este tema con el equipo. Así Hamilton no estaba completamente cómodo en sus neumáticos, pero jugando con algunas de las opciones que tiene en su volante fue capaz de minimizar el daño.

"Es difícil correr durante 35 vueltas cuando el coche ya está neutral en cuanto al balance desde el principio. Es mejor empezar quizás con algo de subviraje y progresa tal vez en neutral y sobreviraje más adelante", dijo.

“Uno piensa que teniendo el coche neutral en cuanto al balance ya es positivo, pero no había manera en que hiciera 35 vueltas sin que la parte trasera explotara”.

"En realidad, pude hacer algunos cambios y manejarlo, presionando la parte frontal del coche y sólo me provocó un poco de ampollas en los neumáticos delanteros. Tenía un poco de vibración, pero no había tenido ningún problema”.

En otras palabras, mientras que los neumáticos de Hamilton parecían bastante ásperos en las imágenes de televisión, en realidad seguían funcionando bien. Eso se hizo evidente por el ritmo que mostró en las últimas vueltas cuando alcanzó al Red Bull de Daniel Ricciardo.

Él lo intentó en la curva 3 de la penúltima vuelta de carrera, pero sin resultados sobresalientes. Ante esto tuvo que conformarse con la cuarta posición, habiendo ganado sólo un lugar, ante Räikkönen, en las 64 vueltas finales de la competencia.

Ricciardo parece tener el toque de Rey Midas en este momento y logró su quinto podio consecutivo, un resultado que no está mal cuando se considera que normalmente los coches de Ferrari y Mercedes deberían estar ahí.

Es interesante notar que Vettel y Hamilton sólo han conseguido tres podios en las últimas cuatro carreras.

Esta no es una temporada sencilla y parece que no lo será en el resto del año.

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Austria
Pista Red Bull Ring
Pilotos Lewis Hamilton , Sebastian Vettel , Valtteri Bottas
Equipos Mercedes
Tipo de artículo Análisis
Etiquetas austria, f1, ferrari, mercedes, pirelli, red bull ring, spielberg, ultra blandos