Análisis: El intercambio Kvyat/Verstappen no se debe sólo al GP de Rusia

Pese a que el "desastroso" GP de Rusia de Daniil Kvyat no ayudó, está lejos de ser el único factor en la decisión de Red Bull de ascender a Max Verstappen, como explica Jonathan Noble.

Cuando las fuentes bien informadas dejaron caer el miércoles la bomba de que Red Bull respondía al negativo GP de Rusia intercambiando el asiento de Kvyat con el de Max Verstappen ya de cara a la siguiente carrera, quizás era difícil imaginar que una medida así fuera a confirmarse.

De hecho, cuando Red Bull anunció la noticia, muchos fans y personalidades de la F1 se preguntaban por qué un piloto que dos carreras antes había logrado un podio era reemplazado.

Jenson Button publicó para sus 2,5 millones de seguidores lo siguiente: "¿De verdad? Una mala carrera y descienden a Kvyat, ¿y qué hay sobre el podio logrado una carrera antes? Cortas memorias".

 

Pero mientras que el pensamiento de Button puede ser correcto basándose en los resultados, la realidad es que la decisión del asesor de Red Bull Helmut Marko de apretar el gatillo no fue sólo la respuesta tras una tarde loca en Sochi que él mismo había considerado como 'desastre.'

El ascenso

Cuando Kvyat fue ascendido a Red Bull para el inicio de 2015, en parte fue un movimiento forzado del equipo tras la salida de Sebastian Vettel.

Sin embargo, a pesar de una difícil temporada con Renault y mucha frustración por la fiabilidad, el rendimiento de Kvyat brillaba de vez en cuando y parecía más que justificado mantener su asiento en el equipo para este año.

Pero en la segunda temporada de la gran promesa Max Verstappen y de Carlos Sainz tras un gran primer año de novatos, estaba claro que Kvyat tendría que intensificar su rendimiento en 2016 al enfrentarse a la presión de mantener su asiento para el próximo curso.

Marko ya lo advirtió en una entrevista en pretemporada con la web oficial de la F1 sobre sus pilotos: "Que quede muy claro: el que no rinda, se va".

Temporada de luchas

Para Kvyat, 2016 no empezó como quería, cuando en Australia fue eliminado en Q1 tras verse afectado por el tráfico y no conseguir un buen tiempo. El día siguiente, en carrera, su coche se quedó parado en la parrilla por problemas eléctricos.

Con el kilometraje perdido en Australia, las cosas empeoraron el sábado en Bahrein, cuando quedó eliminado en la Q2 al no conseguir que sus neumáticos rindieran correctamente y declaró lo siguiente:

"Nunca ha sido tan... tan extraño en mi carrera, para ser sincero. Estar feliz con mi coche durante todo el fin de semana, y de repente llega la clasificación y estamos muy lejos. Es un poco embarazoso incluso, siendo sincero".

Kvyat respondió el día de la carrera recuperándose para terminar en los puntos, con un rendimiento que el equipo esperaba que hubiera levantado su nivel de confianza, a pesar de que estaba claro que necesitaba un resultado decente para aliviar la presión.

El éxito parecía haber llegado en China: una buena maniobra para adelantar a Vettel en la primera curva le ayudó a lograr un podio que muchos creyeron que supondría el regreso a su mejor nivel.

Pero lo que el resultado no mostraba era el mejor rendimiento de Ricciardo, que se recuperó del pinchazo en las primeras vueltas que le costó el liderato.

Tras haber perdido muchas posiciones (e incluso con el Safety Car haciéndole recuperar parte de los segundos perdidos con el cambio de neumáticos), Ricciardo no sólo se recuperó para terminar cuarto, sino que terminó a menos de siete segundos por detrás de su compañero de equipo.

Así que cuando llegó el momento de analizar, tras lo ocurrido en Rusia, lo que había acumulado Kvyat, el podio de China no era en realidad la demostración de que él mereciera su asiento, como algunos habían supuesto.

Y un vistazo al rendimiento en clasificación muestra que la diferencia entre Ricciardo y Kvyat había crecido este año.

El promedio de las diferencias este año (de las sesiones en las que ambos participaron) fueron: 1.061 (Q1), 1.119 (Q2), 0.482 (Q3) y 0,334 (Q3), lo que lleva a un promedio de 0.749 s a favor del australiano.

Para comparar, el año pasado (en tiempos y excluyendo Italia cuando Ricciardo se enfrentó a una sanción y Japón cuando Kvyat estrelló su coche), el resultado era de 11-6 a favor de Ricciardo, con un promedio de diferencia de tiempo de 0.216s.

Factor Verstappen

Pero independientemente de lo que estaba haciendo Kvyat, Red Bull ha tenido que hacer frente a la presión adicional del casi imparable ascenso en la carrera de Verstappen.

El talento del holandés había estado claro desde que puso un pie en un coche de carreras y, aunque ha habido momentos de gran aprendizaje (Mónaco 2015, Australia 2016), nadie tenía ninguna duda de que Verstappen iba a estar empujando para dar el salto en 2017.

De hecho, desde que Verstappen llegó a la F1, ha habido sugerencias de que su situación de contrato era bastante clara: el tercer año con Red Bull estaría ya en el equipo principal, o podría quedar libre y fichar por cualquier otra escudería.

Con la posibilidad de encontrar asientos libres en Mercedes y Ferrari para el próximo año, Red Bull debía evitar a toda costa que cualquiera de sus rivales se llevara a su joven estrella, por lo que tuvo siempre claro que debería dar la oportunidad a Verstappen cuando fuera posible.

Además, se han dado pruebas de la frustración de Verstappen por no lograr los resultados que esperaba.

En Australia criticó al equipo por radio públicamente por no estar de acuerdo con la estrategia de paradas, mientras que en Rusia la semana pasada algunas fuentes sugieren que el director del equipo Toro Rosso, Franz Tost, se enfadó por algunos comentarios del holandés en clasificación también sobre la estrategia. Luego, el domingo, Toro Rosso y Verstappen perdieron más puntos por un abandono tras un fallo de motor, en un momento en el que existe la presión de lograr resultados hasta que sus rivales evolucionen su unidad de potencia.

Los problemas de Kvyat, la posibilidad de comparar a Verstappen con Ricciardo a mitad de temporada, la necesidad de Red Bull de maximizar sus resultados cuando llegue en Canadá la actualización de motor, y la posibilidad de evitar que los rivales intenten fichar al holandés para 2017, resultaron al final una perfecta combinación de razones para el cambio.

Y por duro que parezca para Kvyat, sabe que la F1 puede ser a veces un despiadado lugar, y al menos aún tiene una oportunidad de redimirse en Toro Rosso, en lugar de ser totalmente abandonado.

Comparación

Desde que en el inicio de 2015 se unieron en Red Bull, Ricciardo y Kvyat han disfrutado de resultados similares en carrera, aunque en clasificación el australiano ha sido superior.

Así es la comparación en las 23 carreras en las que fueron compañeros de equipo.

 

Daniel Ricciardo

Desde 2015

Daniil Kvyat

0

Victorias

0

2

Podios

2

4

Vueltas rápidas

0

128

Puntos

116

16

Mejor clasificación que el compañero

7

10

Mejor resultado en carrera que el compañero

11

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series F1
Pilotos Daniil Kvyat , Max Verstappen
Equipos Red Bull Racing
Tipo de artículo Análisis