Análisis: La F1 y la audiencia "ilegal" que no está contabilizando

Las estadísticas dicen que el público de la F1 se ha reducido como nunca antes, pero ¿no será acaso la categoría la que subestima dicho fenómeno, incluyendo a los que no contabilizan a la audiencia en línea?

La historia es familiar y condenatoria: la F1 es aburrida. Los autos van demasiado despacio y no rebasan y, como consecuencia, los aficionados se están alejando de este deporte en masa.

A esto se añade el hecho de que el acceso es cada vez más caro, tanto en los circuitos, como en el hogar y en la televisión. Así, la  conclusión está lejos de ser feliz. Fórmula 1 está enferma y bien puede ser terminal.

Pese a estos dichos, hay datos que no son  exactamente ciertos.

La Fórmula 1 es un deporte en crecimiento con una base de fans global saludable, pero no se están usando las herramientas a nuestra disposición para averiguar quién lo está viendo  y que los mercados lo están sintonizando. Como resultado, una subestimación de la cuota de audiencia de la F1 podrían estar por encima de un 20 por ciento o más.

Tan reciente como hace cinco años, no había ninguna razón para que las partes involucradas en  la F1 (emisoras de televisión, los patrocinadores y los líderes directivos) prestaran atención a la zona gris que es la base ilegal de fans de un deporte.

Si bien en la tecnología para transmitir y ver ya existía la programación en vivo y fue utilizada activamente por todos los fans menores de 30 años, la Fórmula 1 aún estaba disponible en la televisión abierta en sus mayores mercados, y la necesidad de buscar alternativas de acceso apenas se vislumbraba.

Escasos cinco años más tarde, un alto porcentaje de los jóvenes  ahora sabe cómo transmitir contenido multimedia en línea a través de los canales oficiales, un VPN puede dar acceso a los medios de comunicación extranjeros  en forma de una aplicación siempre activa  y descargado gratuitamente, con lo que  el precio de la transmisión de la F1 ya parece disparado.

Según datos de la consultora FTA, la F1 ha ido reduciendo sus audiencias a nuevos mínimos.

Durante el fin de semana Gran Premio de Italia en 2014, después de una conferencia de prensa relativa a la disminución de los índices de audiencia de la F1 y nuevos métodos de acceso a ella, le pregunté a Paul Hembery, de Pirelli, si su compañía - en calidad de patrocinador de la F1- había comenzado a recoger todos los datos de audiencia en línea de la categoría.

"Nosotros no lo hacemos", dijo Hembery. "Todavía nos fijamos en la evaluación clásica de distribución de televisión."

 Esta semana, después de 18 meses de versiones  sobre el estado de la Fórmula 1  (algunos de los cuales debo asumir la responsabilidad de su redacción),  repetí la pregunta y según Hembery, la metodología de Pirelli no ha cambiado.

 

El cambio provocado por la "social media"

 

Lo que ha cambiado es la forma en que los equipos están celebrando sus victorias en las redes sociales, añadiendo en los comunicados de prensa sobre el número de seguidores que pueden presumir en Twitter, Instagram, Facebook, y así sucesivamente.

Pero a pesar de este impulso hacia un mayor acceso a las escuderías a través de las redes sociales, no ha habido un seguimiento para determinar cuántos de estos aficionados prefieren consumir la F1 en línea.

La Encuesta Global Fan GPDA del año pasado hizo algunas preguntas a los seguidores acerca de cómo  prefieren para acceder al automovilismo y los resultados fueron interesantes,  porque en la actualidad la mayor parte lo hace por la opción televisiva en línea:

Alrededor del 45 por ciento de los encuestados miran las carreras en línea.

Alrededor del 30 por ciento de los encuestados utilizan los servicios "on demand" para ver las carreras.

Más del 50 por ciento de los encuestados han dejado de ver las carreras en directo desde que se introdujo el modelo de acceso por  suscripción.

Si bien la encuesta GPDA no profundiza aún más, la determinación de si el acceso en línea y bajo demanda era a través de los canales oficiales o de otra manera, resultó interesante por las vías ilegales que esto también produce.

La medición de las cifras de acceso en línea en el llamado "mercado gris y negro" es una ciencia inexacta, pero también lo es la medición de las cifras de televisión, que trabajan en las estimaciones realizadas con los ratings para determinar exactamente cuántas personas están en la sala viendo la carrea a la misma vez.

Si las cifras estimadas de audiencia de televisión son lo suficientemente buenos para los interesados en patrocinarlo, ¿por qué estamos perdiendo la opción de medir una audiencia en línea potencialmente mucho más grande?

 

Una oportunidad para la F1

 

Bernie Ecclestone no ha entendido el mercado en línea, pero comprende  muy bien la  obtención de ingresos.

Si la Formula One Management iba a ser proactivo en el establecimiento de mediciones del número de aficionados que están disfrutando de su producto, el jefe de la F1 podría recuperar parte de la pérdida de ingresos mediante el aumento de los costos a los patrocinadores.

La televisión nos dice que la F1 fue vista por 425 millones de personas en 2014 (frente a 600 millones en 2008), sin embargo, la investigación muestra que las transmisiones en línea traen ese público de nuevo hasta la marca de 500 millones o más, con lo que todos se benefician.

CVC, una de las empresas dueña de la F1, puede reformular sus evaluaciones del valor de la misma, los patrocinadores pueden justificar mejor sus gastos  y FOM pueden estar segura de que habrá más dinero.

Tácitamente se deberá aceptar que hay una  base de fans que miran las carreras de forma ilegal, lo cual  no significativa que deba ser condonado. Pero si no puedes con ellos, ¿podremos al menos empezar a usarlos para demostrar la verdadera salud de la Fórmula 1 en todo el mundo?

El hecho de que no los estamos contando, no significa que no estén viendo.

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Acerca de este artículo
Series F1
Tipo de artículo Análisis