'Cavallino sí, pero ¿rampante?', la columna de Albert Fábrega

La nueva columna de nuestro colaborador Albert Fábrega tras el Gran Premio de Italia analiza el estado en el que se encuentra Ferrari y expresa su deseo de ver a los del Cavallino luchando por el título en 2017.

Aunque resulte sorprendente, el podio de Vettel del Gran Premio de Italia ha supuesto una bocanada de aire fresco para Ferrari. Cuatro carreras sin subir al podio empezaban a hacer mella en un proyecto había planteado 2016 como un asalto a Mercedes y al título. Ni una cosa ni la otra. La falta de prestaciones y fiabilidad han golpeado sin compasión sus aspiraciones. Pero los males de Ferrari esta temporada han ido más allá. Después de un buen primer año de transición post Montezemolo, en el que consiguieron 3 victorias con un Vettel resucitador y resucitado, Ferrari ha vuelto a mostrar el peor de sus lados: la falta de evolución.

Más allá del tema deportivo, la parcela técnica ha sufrido varios reveses que han obligado a Marchionne a intervenir de nuevo y tomar decisiones que pueden tener un gran impacto en el futuro de la Scuderia. La repentina muerte de la mujer de James Allison fue un duro golpe para el que era máximo responsable del proyecto y sobre el que se habían depositado las esperanzas de volver a tener un Ferrari ganador. Esta tragedia afectó su implicación en el proyecto y eso marcó decisivamente el desarrollo del coche durante la temporada, aunque debo confesarles que esperaba un poco más “su” SF16H.

En Maranello se volcaron para apoyar a Allison, pero su salida de Maranello ha dejado más dudas que luces, no solamente en su tensa relación, sino también en el futuro de su departamento técnico. En la lista aparecieron nombres del calibre de Newey, Key, Costa, Green…todos ellos bien atados en sus equipos. Forzado por la situación del mercado o simplemente por convicción, Marchionne optó por buscar dentro de su equipo a los capitanes que deben gobernar su barco de cara al futuro. Al ascenso de Mattia Binotto como máximo responsable técnico le ha seguido el de David Sanchez en aerodinámica y la confirmación de Simone Resta como Jefe de Diseño. Pero, ¿Vendrán más?

Las sustituciones en altos cargos directivos de F1 llevan añadidos movimientos en las estructuras que dependen de ellos, y normalmente van asociados a cambios en posiciones de confianza. Esto añade un tiempo de adaptación y consolidación de los flujos de información y filosofías de trabajo para empezar a ver los primeros frutos que permitan obtener resultados que forjen un ciclo vencedor.

"En F1 muchas cosas no son lo que son, sino como las cuentan"

Y en un mundo que idolatra hasta endiosar este tipo de cargos, algunos cambios están más encarados a derruir el trabajo realizado por el antecesor que a generar sinergias a corto plazo. En F1 muchas cosas no son lo que son, sino como las cuentan. En este aspecto, un hombre de la casa puede simplificar y acortar este arduo proceso, aunque no saltárselo.

Pero si miramos un poco más allá, la llegada de todo un Jock Clear ha aportado poco a la puesta en escena del equipo en los circuitos. Un nombre con un palmarés cargado de triunfos que no ha ensombrecido, sino ensalzado, los resultados y estrategias de la temporada pasada cuando el equipo de pista dependía de Toni Cuquerella. Otro ejemplo más de la falta de estabilidad y sensatez que ha vivido y está viviendo Ferrari estos últimos años. ¿Y Arrivabene? El empuje de su desparpajo inicial, empieza a desvanecerse y los resultados, o la falta de ellos, le están debilitando demasiado. Necesita alguien a su lado que le haga más fuerte y de paso que le ayude a recuperar poder en los órganos políticos y de decisión, algo que el clan austríaco ha sabido gestionar mejor.

"Seamos tifosi o no, la F1 necesita que el cavallino sea de nuevo rampante"

Red Bull y Mercedes son el más claro ejemplo de la F1 actual para reflejar que la estabilidad en la cúpula de la estructura técnica, deportiva y directiva es imprescindible para cosechar triunfos a medio y largo plazo, incluso más que los pilotos. Ambos equipos son ahora mismo una referencia a lo largo y ancho de la F1. Y Ferrari debe aprender de ello para volver más fuerte. Y aplaudo que confíen en gente de la casa para llevar adelante un proyecto tan desafiante como el que tienen en los próximos años, aunque no sé si será suficiente. Para ellos, mi voto de confianza para 2017 y más allá, porque seamos o no tifosi, la F1 necesita ver al cavallino alzarse majestuoso, esbelto, fuerte… que sea de nuevo el Cavallino Rampante.

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Italia
Pista Monza
Equipos Ferrari
Tipo de artículo Artículo especial
Etiquetas f1, ferrari, formula 1, scuderia ferrari