Cómo fueron creados los coches de la F1 2026 en el simulador
La renovada Fórmula 1 está a punto de comenzar, pero ¿cómo nacieron los nuevos monoplazas y cuál fue el recorrido de desarrollo en el simulador?
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Mientras la Fórmula 1 se acerca a una de las revoluciones técnicas más profundas de su historia reciente, con los monoplazas de 2026 listos para debutar en los tests invernales de finales de enero, hay un aspecto que a menudo queda lejos de los focos: el proceso que condujo al nacimiento de los coches de nueva generación. Porque, en realidad, el gran cambio reglamentaria no comienza en la pista, sino que lo hizo en el simulador.
Antes incluso de que se ensamble un solo tornillo o de que un modelo a escala entre en el túnel de viento, el coche toma forma en el mundo virtual, pasando del CFD al simulador, lo que permite a los equipos anticipar comportamientos, compromisos y direcciones de diseño. Es ahí, mucho antes del asfalto, donde se decide gran parte del destino de un coche.
Pero ¿por dónde se empieza cuando hay que desarrollar desde una hoja en blanco un coche para un ciclo técnico que tiene muy poco en común con el anterior? Paradójicamente, se empieza precisamente por el reglamento que está a punto de ser superado: en este caso, el de los monoplazas de efecto suelo.
Photo by: Liberty Media
El trabajo comenzó con mucha antelación con los primeros conceptos
Es cierto que los equipos no pudieron trabajar en la aerodinámica de los nuevos coches en el túnel de viento antes de enero de 2025, pero eso no significa que los ingenieros se hayan quedado quietos en los meses anteriores. El trabajo preliminar ya había comenzado hacía tiempo, aprovechando cada margen concedido por el reglamento para preparar el terreno de la revolución de 2026.
De hecho, ya con la publicación de los primeros borradores del nuevo reglamento, los departamentos técnicos habían empezado a desarrollar los primeros conceptos en un entorno de simulación, avanzando o descartando ideas que, a partir de enero, se probaron luego de manera más profunda en el túnel de viento, sentando así las bases de los futuros monoplazas.
Pero incluso en un ciclo técnico completamente renovado se parte igualmente de una base conocida, sobre todo en lo que respecta al simulador. Allí, de hecho, se utiliza un modelo ya validado que actúa como referencia estable, sobre el cual se aplican progresivamente las modificaciones para entender cómo cada intervención altera el comportamiento del coche.
Nikhil Garrett, Head of Driving Simulation de Dynisma
Photo by: Dynisma
Para entender cómo nace el desarrollo de un coche, Motorsport.com habló con Dynisma, uno de los líderes del sector y proveedor de simuladores para varios equipos de Fórmula 1, y con Nikhil Garrett, Head of Driving Simulation de Dynisma e ingeniero con una larga experiencia en la categoría reina, incluido Ferrari.
Entender los nuevos reglamentos: todo empieza en el simulador
"Para el nuevo reglamento de 2026, en cuanto las normas están disponibles ya es posible empezar a realizar las primeras pruebas básicas del concepto del coche en el simulador. Puedes tomar el modelo de tu monoplaza actual, por ejemplo el coche de 2025, y aplicar modificaciones como la nueva distancia entre ejes, variaciones aproximadas de la carga aerodinámica o las nuevas características de la unidad de potencia", explica Garrett.
Esta es sobre todo una fase exploratoria, de estudio, pero es de aquí de donde nace todo el trabajo posterior. Partiendo de una base conocida se pueden aplicar las modificaciones, como la reducción de la carga aerodinámica o el acortamiento de la distancia entre ejes, para evaluar con antelación las implicaciones del nuevo reglamento y entender cómo estas influirán en las decisiones de diseño cuando se pase a la definición de los primeros conceptos.
Photo by: Liberty Media
"A medida que avanzas con este trabajo de simulación y empiezas a identificar qué compromisos exigen los nuevos reglamentos, y qué se vuelve más o menos importante, comienza la fase de diseño propiamente dicha. Desarrollas el primer paquete aerodinámico, el primer concepto de suspensiones", continúa Garrett.
Una vez comprendidas estas implicaciones, que permiten a los ingenieros tener un panorama global de las áreas en las que las nuevas reglas van a incidir, se inicia en paralelo el estudio de los conceptos, siempre de forma virtual. Los datos del proyecto desarrollados en el entorno virtual se reintroducen progresivamente en el modelo del simulador, donde el piloto realiza nuevas pruebas, alimentando un ciclo continuo de perfeccionamiento del concepto.
"Y este proceso continúa. Cuando luego tienes los primeros modelos que giran en el túnel de viento, obtienes datos aerodinámicos más refinados. Estos también se utilizan para actualizar el modelo, evaluar cómo influyen en la manejabilidad y continuar ese ciclo de perfeccionamiento del modelo y, a través de él, del proyecto del coche, hasta llegar a un concepto optimizado en el mundo virtual, listo para el debut en pista en los tests invernales".
Uno de los simuladores desarrollados por Dynisma
Photo by: Dynisma
Se parte de un modelo conocido para estudiar las modificaciones
Si el trabajo en el chasis comenzó en 2024, tras la publicación de los primeros borradores reglamentarios, que además fueron revisados de forma significativa a finales de año a petición de los propios equipos, el desarrollo de la unidad de potencia había arrancado con mucha antelación. Las normativas de las futuras unidades, de hecho, ya se habían definido en 2022, lo que permitió a los fabricantes iniciar el trabajo con varias temporadas de anticipación para llegar preparados a la revolución de 2026.
También en este caso se parte igualmente de una base conocida, es decir, el modelo de la unidad de potencia del ciclo reglamentario anterior (también porque a nivel térmico la arquitectura sigue siendo la de un V6), sobre el cual se aplican las primeras modificaciones previstas por las nuevas normas: desde la eliminación del MGU-H hasta el aumento de la potencia eléctrica, pasando por los parámetros que se espera tener con el reglamento de 2026.
"De este modo obtienes un modelo cuyas características ya conoces, pero que te permite entender los efectos de estos cambios en las prestaciones del coche. También te ayuda a comprender cuáles serán los nuevos compromisos exigidos por el reglamento. Al cambiar las normas, aumentar la potencia eléctrica y modificar las características del paquete aerodinámico, también cambian las prioridades de diseño".
Esta fase de estudio es crucial, porque permite identificar las prioridades de desarrollo y delinear las primeras ideas sobre cuáles son las áreas que requieren mayor atención en el desarrollo, ya que temas como la gestión de la energía y la manejabilidad serán fundamentales en el próximo ciclo técnico.
Se trata de un trabajo que, a partir de cierto punto, avanza en paralelo al desarrollo del chasis. El objetivo es comprender, a la luz de las nuevas normativas, qué aspectos tendrán mayor peso: desde la reducción del drag hasta la eficiencia aerodinámica, pasando por las decisiones de diseño que influirán de manera más significativa en el rendimiento global, tanto en términos de tiempos por vuelta como para maximizar el rendimiento en la larga distancia.
"Cuando se habla de un modelo de un coche nuevo, obviamente los únicos datos disponibles son los de proyecto: CFD, túnel de viento, banco motor. Por lo tanto, antes de que el coche vaya a la pista, tienes un cierto nivel de confianza en el modelo. Pero la verdad es que, incluso hoy, con la calidad de los datos y de los modelos de alta fidelidad, siempre hay pequeñas diferencias entre lo que esperas y lo que el coche hace realmente".
Está claro que, una vez estudiado virtualmente el coche, solo la pista dará las respuestas definitivas que buscan los ingenieros. El simulador permite llegar al debut con un panorama ya muy sólido, sobre todo cuando se dispone de un hardware de alto nivel y de datos de calidad desarrollados por los equipos, pero el verdadero banco de pruebas sigue siendo siempre la pista.
"Hoy la calidad de los datos es tal que, incluso antes del debut, los equipos tienen una buena confianza en el comportamiento general previsto. Pero solo con los primeros datos reales obtienes la confirmación definitiva de la correlación. A partir de ese momento puedes usar el modelo para preparar los fines de semana de carrera, trabajar en el set-up y tener la certeza de que las previsiones serán correctas y de que el simulador te ahorrará tiempo valioso en pista".
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