'Época de pesadillas', la columna de Nira Juanco

Nuestra columnista Nira Juanco nos cuenta las pesadillas a las que se enfrentan algunos pilotos de F1 en esta temporada que está llegando a su ecuador.

Queda tan sólo un gran premio para que los pilotos y todos los que vivimos de este gran circo nos tomemos un merecido respiro después de doce carreras y tres dobletes seguidos. Es el momento de dormir a pierna suelta y descansar, liberar tensiones y desconectar. Pero sinceramente, no sé si todos podrán lograrlo. Hay tres pilotos a los que los monstruos, el hombre del saco o los fantasmas les están visitando desde el pasado Gran Premio de Hungría.

El primero que seguro que se despierta a medianoche sobresaltado es Nico Rosberg. Su pesadilla particular se llama Lewis Hamilton. ¿Quién le iba a decir al bueno de Nico que llegaría a su Gran Premio de casa sin ser líder por primera vez esta temporada y que ese puesto lo ocuparía su compañero y archienemigo? Sus opciones de conservar el liderato se esfumaron en la salida de Hungría donde fue sobrepasado por Hamilton y ya no hubo nada que hacer. Pero también en el choque de España, en el séptimo de Mónaco, en las luchas con Lewis en Canadá y Austria, en esa instrucción de radio que recibió indebidamente en Silverstone...

Muchos puntos por el camino que pueden convertirle en el primer piloto que no gana un Mundial después de haber vencido en las cuatro primeras carreras de la temporada. Pero él mismo lo dijo en la rueda de prensa del jueves en Barcelona, a donde llegaba con pleno de triunfos: "ellos no tenían a Hamilton como compañero de equipo". Y es cierto, Lewis puede hacer temblar a cualquiera.

Verstappen hace temblar a Raikkonen

Quien hace temblar a Raikkonen es Max Verstappen. Con la de Hungría, era la tercera vez que se encontraban en pista el piloto más veterano de la parrilla con el más joven. Las pesadillas de Barcelona y Austria, donde fue incapaz de adelantarle durante vueltas y vueltas, se repitió en Hungaroring. A Raikkonen se le veía desesperado (y mira que es difícil alterarle) hasta tal punto que llegamos a escuchar por la radio: "si vuelve a cambiar de trazada, le choco". Y efectivamente, se tocaron porque Max se defendió al límite con algún cambio de dirección de más, pero no hubo sanción. A Kimi seguro que le costará tiempo sacarse a Verstappen de sus pesadillas.

El tercero que ya no descansa bien es Sebastian Vettel. Se las daba muy feliz con su cambio a Ferrari. Llegaba como un héroe salvador, como ya hiciera Fernando Alonso en 2010. Empezó muy bien, como el español (aunque no tan bien, todo hay que decirlo): tres victorias y un tercer puesto en el mundial devolvían la esperanza a los italianos. Pero la historia volvía a repetirse.

Llegaba la temporada 2016 y Ferrari se perfilaba como una amenaza real para Mercedes. Tuvieron sus opciones de victoria en las primeras carreras. Pero bien por problemas de fiabilidad o por fallos estratégicos, se fueron muchos puntos a la basura. Y por supuesto, esas opciones de título. Once carreras después, los fallos mecánicos y electrónicos siguen haciendo mella en Ferrari, que encima se ha visto superado por Red Bull.

Una pesadilla para Vettel a quien se le nota nervioso, quejándose continuamente de los doblados por radio como si de un niño llorón se tratara. Son los nervios porque la prensa italiana, siempre tan fanática de su Scuderia, empieza a atacar. Que se prepare, porque esto tiene pinta que no va a acabar como un dulce sueño de verano...

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series F1
Evento GP de Hungría
Pista Hungaroring
Pilotos Kimi Raikkonen , Lewis Hamilton , Nico Rosberg , Sebastian Vettel , Max Verstappen
Tipo de artículo Artículo especial