¿F1 o laboratorio de ensayos?

La máxima categoría mundial de monoplazas pasó a ser el laboratorio de ensayos de toda idea innovadora que vaya dando vueltas por ahí, afirma nuestro especialista Mauricio Gallardo.

La máxima categoría mundial de monoplazas pasó a ser el laboratorio de ensayos de toda idea innovadora que vaya dando vueltas por ahí, afirma Mauricio Gallardo.

La forma extraña con la que se incorporó el nuevo formato de clasificación en la Fórmula 1, reflejó que hoy más que nunca no hay margen para la improvisación.

El sistema puede ser cuestionado y de hecho lo fue, antes y después de Melbourne, sin embargo lo que llama poderosamente la atención es la manera en la que se llegó a este camino.

Cuando se presentó el formato de clasificación por eliminación generó sorpresas y muchas dudas que fueron creciendo mientras más se lo explicaba. Si un formato necesita una regla particular o muchas explicaciones para que se lo entienda, estamos hablando de otra situación compleja para el seguidor de automovilismo, ya sea un fanático experto o un ocasional telespectador, una clara desventaja si lo que se pretende es captar la atención del público pero de manera positiva.

Los pilotos comenzaron tibiamente a dar sus impresiones con más dudas que certezas, voces a favor y en contra como siempre sucede y en el medio, más confusión con Ecclestone señalando que no se iba a llegar a tiempo con el software para su implementación en las primeras fechas, sumando desconcierto a la desprolijidad.

Al cabo de unos días se supo que finalmente en Australia se clasificaría con el nuevo formato, es decir otra contramarcha a lo anunciado por el mandamás de la Fórmula 1.

A todo esto periodistas, público, pilotos y equipos diseñando diversas formas de explicar, entender y aplicar un sistema clasificatorio más adaptable a una categoría monomarca con paridad absoluta, que a una Fórmula 1 donde las diferencias entre los mejores y sus rivales trepan del medio segundo al segundo con total facilidad.

El caos estalló tras el estreno de la clasificación en el Albert Park y las voces tibias del principio se pronunciaron con más fuerza una vez que comprobaron en la realidad su difícil ejecución.

Uno puede imaginar fácilmente expresiones de los fanáticos de la categoría que ven como en los últimos años ha tomado un camino, o varios, que la alejan cada vez un poco más de su esencia y lo peor es que la máxima categoría mundial de monoplazas, pasó a ser el laboratorio de ensayos de toda idea innovadora que vaya dando vueltas por ahi, sin antes medir las consecuencias del impacto negativo que esto pueda generar cuando las cosas no salen ni cerca de lo planeado.

La elección de compuestos con semanas de antelación a un Gran Premio, sin que el piloto pueda optar con precisión qué le funcionará mejor en su coche; el proveedor de neumáticos que también elige compuestos por los pilotos, ahora este extravagante sistema de Clasificación, el halo de protección, demasiadas cosas para ensayarlas directamente en la Fórmula 1, sin testearlas al menos en categorías taloneras como la GP2 por ejemplo, que poco aportes hace últimamente en cuanto a pilotos graduados.

Creo más que nunca que el automovilismo y puntualmente la Fórmula 1, no debería hacer o ser cualquier cosa por el show y sobre todo debería poder recuperar lo simple del deporte, con reglas claras, permanentes y de fácil interpretación para todos.

Alguna vez escribimos aquí sobre eso: ¿Cuál es el límite por el show?http://lat.motorsport.com/f1/news/cual-es-el-limite-por-el-show//

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Acerca de este artículo
Series F1
Tipo de artículo Análisis