Las 20 historias del 2016

Top de historias 2016, #6: Verstappen gana en su debut con Red Bull

En la sexta posición de nuestra cuenta regresiva de las 20 mejores historias del año, una colisión entre los dos pilotos de Mercedes allanó el camino para la primera victoria de Max Verstappen en un gran premio, pocos días después de que Red Bull...

“Nadie hubiera podio imaginar un guión mejor” era el cliché que el comentarista iba recitando para calentar los momentos previos a la carrera en la parrilla previendo dramáticos acontecimientos deportivos.

Pero mientras que el triunfo de Max Verstappen en Barcelona fue, sin duda, ese tipo de acontecimiento que deja al aficionado en shock, también fue el guión no escrito de la mejor película que podía deparar un acontecimiento deportivo.

Para él, para Red Bull y para la Fórmula 1, todos excepto los rivales directos, el desafortunado Daniill Kvyat y, tal vez, Daniel Ricciardo, fue la culminación perfecta, la mejor historia que se podía esperar hasta el 2 de diciembre.

Decir que la decisión de Red Bull de intercambiar a Kvyat por Verstappen se ejecutó con una reacción mixta por parte de ambos pilotos, es un eufemismo. El holandés ya había dado muestras de su calidad y de que era un gran piloto de futuro. Sin embargo, degradar a Kvyat solo unas semanas después de su podio en China, parecía otra demostración de crueldad de Red Bull.

Sin embargo, la repercusión que rodeó el debut de Verstappen con el coche superior fue evidente, especialmente después del entrenamiento, ya que el holandés corrió razonablemente cerca de su nuevo compañero de equipo, Daniel Ricciardo, el viernes. E incluso le superó el sábado por la mañana. Fue aún más rápido en Q1 y Q2, aunque no pudo responder a la gran vuelta del australiano en la sesión final.

Fuegos de artificio en Mercedes

En ese momento, el mejor escenario posible para Verstappen era un podio, algo que incluso parecía lejos dada la ventaja de Ricciardo. La victoria tenía el nombre de Mercedes por la diferencia insultante en la clasificación, dond la excelente vuelta de Ricciardo sólo le valió para acabar a seis décimas del poleman, Lewis Hamilton.

Por suerte para Verstappen, el dúo de pilotos de Mercedes habían atravesado por momentos diametralmente opuestos hasta ese momento en la temporada, y no estaba para ceder ni un solo centímetro el uno al otro. Lanzados desde la primera fila de la parrilla, salieron indemnes de la primera curva, Nico Rosberg circulando por el exterior con Hamilton en paralelo, hasta llegar a la curva 4 donde una colisión entre ambos provocó la mayor crisis interna del equipo alemán desde Spa en 2014.

En la evaluación inicial de Mercedes, Niki Lauda echó la culpa a Hamilton, aunque un descubrimiento posterior apuntó a que Rosberg llevaba conectado un modo de motor erróneo, dejando las cosas mucho más ambiguas, dando pie a problemas para la marca alemana en la gestión de la relación entre sus pilotos.

Dos paradas

Las probabilidades de triunfo de Verstappen aumentaron considerablemente tras el desastre de los dos Mercedes, pero seguía sin ser terriblemente abrumadora, con el holandés circulando detrás de su compañero de equipo y justo por delante de los dos Ferrari, que parecían mucho más fuertes en carrera.

Pero con Ricciardo haciendo su segunda parada temprano, y Sebastian Vettel cubriéndolo, se hizo evidente que Red Bull había puesto a Verstappen en una estrategia diferente, y unas cuentas vueltas más tarde, con las dos paradas mejor, y mejor que su compañero, una victoria de cuento de hadas se abría ante los ojos del holandés.

La presión de Kimi Raikkonen en la última parte de la carrera introdujo una buena dosis de drama, pero el finlandés fue incapaz de superar la ventaja en el tercer sector del Red Bull. Por lo que, por primera vez, la Fórmula 1 iba a tener un ganador de 18 años.

Para Red Bull, el resultado justificaba aparentemente en su totalidad el controvertido cambio de piloto, el único inconveniente fue la decepción palpable de Ricciardo, que empeoró en Mónaco antes de que la diosa fortuna le pagara, finalmente, con la victoria en Malasia.

Verstappen, por su parte, no llegaría a añadir más victorias en su casillero en 2016, aunque no son pocos los que consideran que ha tenido mejores carreras desde aquella de Barcelona.

El holandés fue afortunado en Montmeló, pero su suerte fue una tormenta perfecta para la Fórmula 1, que ha vivido un cambio desde ese Gran Premio de España, una carrera que seguirá siendo un punto destacado de la temporada 2016 y un capitulo para los libros de historia de la F1.

 

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