McLaren, Indy, Alonso, el garlito, por Luis Manuel "Chacho" López

Nuestro columnista nos habla de todo el movimiento de un doble campeón del mundo como lo es Fernando Alonso y su nuevo andar en un monoplaza diferente.

Cada quien tiene sus ideas sobre el que, sin duda, ha sido el movimiento bomba del automovilismo en ambos lados del atlántico. ¿Va a ganar Alonso la Indy 500?, ¿McLaren resurgirá con el juego de la mercadotecnia?, ¿Se regenera el automovilismo norteamericano desde Europa? ¿Quién pierde en todo esto?, veamos…

Indycar y el IMS (Indianapolis Motor Speedway) promotor de las 500 Millas, son entidades importantes, pero en el tema de generar audiencias nuevas y  masivas se han quedado un tanto oxidadas.

Para ambas, sumar en su propuesta a una super estrella mundial como es Alonso, representa un logro sumamente importante, de esos que no han tenido en años.

La clave de todo es internet, ya que para nadie en nuestros días es despreciable tener un aliado de casi 1.9 millones de likes en Facebook y 2.4 millones de seguidores en Twitter.

Un piloto súper estelar en Indy como Helio Castroneves, triple monarca de Indy 500 suma poco más de 150 mil followers para sus twits, y el ganador anterior de la clásica en el Brickyard, Alexander Rossi, tiene apenas un modesto alcance de 55 mil fieles en la misma red.

Aglutinador, generador de fanatismo, Alonso es esperado con los brazos abiertos con muchos medios españoles, que tendrán que hacerse ‘consumidores’ del mundo Indy para transmitir y mantener conexión con sus fans de lo que suceda con Fernando.

Con Alonso como ariete, McLaren puede poner en las mesas de negociaciones algunos ítems interesantes, desde proveeduría tecnológica, hasta alianzas para ayudar a subsanar algunos de los huecos que tienen en su proyecto deportivo.

Hago un paréntesis. Algo me inquietaría –y les pido usar la imaginación- si uno de esos socios termina siendo, por ejemplo, una farmacia lo cual es perfectamente común en el mundo Indy; no veo a Alonso haciendo un “Meet’UR’Driver’ en el Walgreens de Shelbyville, Indiana… en fin.

Y, si como dicen todos, Fernando ya tiene un pie en Renault en 2018, ¿quién de los pilotos tope les gusta para aceptar ser coequipero de Vandoorne? Ninguno, claro.

McLaren, por todo esto y en perspectiva, es el gran ganador de esta movida, está de cacería en América.

EL LADO DEL PILOTO

El medio ambiente de Indycar no es hostil, pero tampoco es favorable. Siempre que llega un piloto europeo debe probar su punto ante la afición especializada, que no es difícil de conquistar. Pero también debe hacerlo para la tribuna.

El público de Indy en especial, es muy regionalista, áspero y sensible. Pueden vibrar y rugir por un rebase o hasta una declaración, pero pueden poner pulgares abajo si no les cae lo que perciben.

-This Alonso guy, wich engine runs in Europe?

-Don’t know. I belive it’s a Hybrid.

-Kidding me? A Prius engine? Can’t belive it dude!

Muchos aún tienen la idea de que el piloto europeo desayuna espresso y Orangina. Ellos esperan ver un tipo como cualquiera que se atranque seis huevos fritos, tocino, nueve pancakes y café como hace la gente normal por las mañanas. Con muchos de ellos, sólo así hablamos.

Pero, aterrizará en el equipo Andretti, de una familia sumamente influyente, donde tras la todo poderosa validación de Mario, el hombre más importante, especialmente para Fernando, es Michael.

Ya que de él depende que Alonso tenga el paquete completo, es decir, buen auto, buenos ingenieros, un gran spotter y ante todo, una estrategia que coloque al español en condiciones y en el sitio donde se debe estar para ganar la Indy 500: las diez vueltas finales. Si un equipo sabe hacerlo, es el de Andretti.

Recordemos que Michael no solamente tendrá a Alonso en las manos, están Marco, Ryan, Takuma, Rossi y Harvey. En algún punto de la larga carrera de más de 190 minutos, de intentar cumplir el ideal de hacer a lo sumo 5 o 6 paradas en pits con cada uno, de sacar la nariz limpia en los reinicios, Andretti va a tener que tomar una decisión: ayudar al mejor posicionado en pista para llevar la estrategia ganadora, como ocurrió el año anterior. ¿Y si ese no es Alonso?

Pese a que Indy 500 tiene prácticas de sobra, hay asuntos que solamente se dirimen en carrera, entradas tumultuarias a los pits con mecánicos deslizándose en el pavimento, posición en los reinicios, cambios de temperatura y humedad, en fin.

En Indycar existe la camaradería, pero es como los vapores del etanol que hay en los tanques de los autos, desaparece en instantes. No veo a ninguna de las estrellas de Indy 500 siendo hostiles, pero seguro que nadie va a perder la oportunidad de ganarle a un campeón de F1.

Hay que enfrentar a los ‘gremlins’ naturales en una carrera de dinero y larga duración, porque se puede trabajar en equipo o al menos en bloque, y ello se acentúa cuando hay muchísimo dinero en premios de por medio.

Me refiero a los pilotos ‘Bully’ que te provocan, o los ‘Duller’ que estorban y te rompen el ritmo, o de plano los ‘Bad Ass’ que te llevan a las partes sucias de la pista de cuando en cuando, o directamente al muro.

Viendo que Alonso llega a un territorio muy marcado, muy tradicional, mi intuición dice que un top 10 es un buen resultado, un top 5 sería excelente y una carrera libre de contactos, lo más deseable.

Por todo lo técnico, no tengo dudas de que Alonso es candidato, pero ojalá que el asturiano venga fino con las relaciones humanas porque para ganar en Indy hay que tenerlo todo y hasta mucha suerte también.

Lo que nos queda ahora por delante es el día de Rookie orientation, donde la curva dos se vuelve un primer filtro que, sin duda, Alonso pasará sin problemas. Pero el pronóstico sólo podrá afinarse cuando ruede la Indy 500, versión, por cierto, de 101 años.

 

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Acerca de este artículo
Series IndyCar , F1
Evento Indy 500
Pista Indianapolis Motor Speedway
Pilotos Fernando Alonso
Equipos Andretti Autosport , McLaren F1
Tipo de artículo Artículo especial
Etiquetas 500, 500 de indy, andretti, autosport, f1, fernando alonso, ims, indianapolis, indycar, mclaren