El año en que a Márquez se le cortó la sonrisa

Marc Márquez reconoce que nunca antes había sentido tanta presión como en este 2016, un curso en el que su equipo le tuvo que recordar que es imprescindible divertirse.

Motegi (Japón).- La pretemporada fue un shock para el piloto de Cervera (Lleida), que además se presentó en Sepang, a principios de febrero, con todo el desgaste acumulado de 2015, un Mundial que terminó de la peor forma y que le puso en la picota por su enfrentamiento abierto con Valentino Rossi.

“La pretemporada fue la más difícil de mi vida. Me vi delante de una montaña muy alta, y debía encontrar el camino de escalarla"

En Malasia, la toma de contacto con su nueva moto no fue para nada como la había imaginado, especialmente por los nuevos elementos que incorporaba. A las gomas Michelin, nuevas para todos en este caso, se le añadió la nueva electrónica y el motor, modificado expresamente durante el invierno y que no rindió de la forma prevista.

“La pretemporada fue la más difícil de mi vida. Me vi delante de una montaña muy alta, y debía encontrar el camino de escalarla. Recuerdo que les dije a los ingenieros de Honda: ‘Yo confío en vosotros y voy a cambiar mi mentalidad, pero en la segunda parte de la temporada necesitaré vuestra ayuda’”, reconoce Márquez.

“No puedo expresar la presión que sentí, creo que hasta entonces no sabía lo que era. El equipo tenía que decirme que me riera, que no era el mismo Marc de siempre"

Fue entonces, y solo entonces, cuando el campeón del mundo de MotoGP más joven de la historia se dio de frente con la verdadera presión del que está obligado a rendir en circunstancias adversas, después de un año decepcionante en el que, eso sí aprendió más que nunca.

No había opción, tenía que volver con más fuerza a pesar de no contar con el mejor material, y eso le pasó factura. Él, el piloto de la eterna sonrisa, se olvidó de ella.

“No puedo expresar la presión que sentí, creo que hasta entonces no sabía lo que era. El equipo tenía que decirme que me riera, que no era el mismo Marc de siempre. Incluso se me olvidó disfrutar”, añade Márquez tras sacarse una pesada losa de encima.

 “Si tuviera que ponerle un titular, diría que este es el título que más he perseguido”

Sin embargo, los grandes esfuerzos y sacrificios son los que después dejan una mayor satisfacción si acercan al objetivo que, en este caso, acaba de conseguir el español.

“En 2015 pasado pagué un precio muy alto por los errores que cometí, por arriesgar y querer ganar cuando no estaba en condiciones de hacerlo”, abunda el #93. Esa actitud le ha llevado al éxito, a llevarse el Mundial que, aunque con la boca pequeña, más ilusión le hace porque es el que más le ha costado. “Si tuviera que ponerle un titular, diría que este es el título que más he perseguido”, puntualiza.

Más victorias que nadie

Contemporizar le permite ser hasta ahora el único integrante de la parrilla que ha puntuado en todas las citas que se han celebrado hasta el momento. Pero es que, además, es, con cinco victorias, el que más acumula, con un margen de dos sobre el segundo (Lorenzo), y el que más podios (11) tiene en su casillero (por los ocho de Lorenzo y Rossi).

“Ha demostrado que ha aprendido mucho del año pasado, ha sido muy inteligente en cada una de las 15 carreras. Ha ido a ganar cuando ha sabido que podía hacerlo y se ha defendido cuando corría riesgo de perder”, le define Santi Hernández, su jefe de mecánicos.

“Ha sido una temporada difícil para todos, y sobre todo para Marc y el equipo. Pero las victorias en las temporadas difíciles son las que mejor saben”, remacha Livio Suppo, director de Honda. 

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Evento GP de Japón
Pista Twin Ring Motegi
Pilotos Marc Marquez
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