Las 10 conclusiones que nos llevamos de Phillip Island

Nuestro editor de motociclismo, Oriol Puigdemont, nos habla sobre todo aquello que nos dejaron los días de pruebas en Australia.

Yamaha baja a la tierra 

Está claro que la marca de los diapasones sigue por delante del resto, aunque aquella superioridad que emergió en Malasia quedó muy empequeñecida en Phillip Island, un circuito muy peculiar por el tipo de curvas rápidas que tiene. Jorge Lorenzo y Valentino Rossi, por su parte, han preferido centrar sus esfuerzos en la M1 híbrida, la que incorpora un chasis calcado al del prototipo de la temporada pasada, y han descartado la que es totalmente nueva. 

Rossi sigue en forma

En Sepang, Lorenzo demostró estar un peldaño o dos por encima de Rossi, que en ningún caso pudo hacerle sombra. En Phillip Island, sin embargo, el italiano reconoció haberse encontrado mucho mejor, circunstancia que quedó reflejada en la tabla de tiempos. Rossi fue competitivo tanto a una vuelta como en ritmo de carrera. Si la carrera fuera ya creo que podría pelear por ganarla", dijo el martes, el día más provechoso para unos y otros. 

Honda vivió un espejismo

Tanto Marc Márquez como Dani Pedrosa abandonaron Australia con sensaciones encontradas. Por un lado, en Honda trabajaron mucho, sobre todo en aquello relativo a la electrónica. No obstante, en el seno del fabricante japonés existe la creencia que fue más bien debido al perfil del circuito. "Esta pista es muy especial y sabíamos que aquí íbamos a ir bien aquí", dijo Márquez el viernes. Los principales problemas de la RC213V se centran en la aceleración en las marchas cortas y eso penalizará mucho a la marca del ala dorada la semana que viene, en los siguientes ensayos, en Qatar.

Viñales está que se sale

Con el año de experiencia que lleva ya a cuestas, Maverick Viñales ha demostrado ser uno de los pilotos más en forma de la pretemporada. El español, que se fue de su circuito favorito con el mejor registro de los tres días (1m 29.131s), está encantado con la nueva GSX-RR. A diferencia de Aleix Espargaró, su compañero, que está pasándolas canutas para lograr tiempos mínimamente competitivos, él se encuentra a gusto encontrando el límite de la moto y moviéndose cerca de él.

Suzuki pisa firme

A tenor de lo que declaran sus pilotos, la marca de Hamamatsu ha cuadrado un prototipo significativamente mejor que el de 2015. El nuevo motor ofrece más potencia, y los técnicos van puliendo la electrónica. Acerca del chasis, ambos corredores coinciden en señalar que todavía se sienten un poco más cómodos sobre el antiguo, por más que también consideran que el de 2016 tiene mucho potencial. "Hemos probado muchas cosas con él que con vistas a la temporada seguro nos servirán", consideró Viñales el último día de pruebas.

Ducati sigue a su ritmo

Uno de los diagnósticos más difíciles de hacer con la información que ha ofrecido hasta ahora la pretemporada es el de Ducati. La escudería italiana sigue desarrollando la nueva Desmosedici GP, pero lo hace más despacio que Honda y, sobre todo, que Yamaha. Habrá que ver cómo les va a Andrea Iannone y a Andrea Dovizioso la semana que viene en Qatar, y también a Casey Stoner, que tiene previsto probarla allí los días 6 y 7, una vez concluyan los oficiales.

Patinazo de Michelin

Los piropos y buenas palabras que recibió Michelin en Sepang se convirtieron en críticas dos semanas después. El nuevo compuesto delantero que la marca francesa desplazó a Australia no gustó a prácticamente a nadie, y la mayoría se quejó de falta de agarre. El viernes se contabilizaron hasta 13 accidentes, la mayoría cuando la temperatura de desplomó. "No es normal lo que ha pasado con estos neumáticos", se queja Aleix Espargaró. "Hay que estar muy concentrado porque las sensaciones que transmite esta goma es de falta de agarre. Eso provoca mucho desgaste", añade Lorenzo. "En estos tres entrenamientos que llevamos ya me he caído tres veces, y eso no es lo habitual", cierra el mallorquín.

Un jarro de agua fría para Petrucci

El italiano estaba protagonizando un invierno de libro cuando todo el panorama se le oscureció de repente el viernes, a raíz de una caída que le provocó una triple fractura en la mano derecha. Petrucci se perderá el test de Qatar y habrá que esperar al parte médico para saber si tiene alguna posibilidad de correr en Losail en el arranque del campeonato (20 de marzo). Pramac le busca sustituto para el entrenamiento de la semana que viene, y probablemente sea Michele Pirro quien se suba a la Desmosedici GP15.

El momento de los outsiders

La entrada en escena de la nueva electrónica única abre la puerta a que equipos que hasta ahora tenían remotas opciones de pelear por un puesto dentro del top ten, ahora puedan luchar por ello. La prueba más evidente la encontramos en el rendimiento de las Ducati del equipo Avintia. A pesar de ser motos de hace dos temporadas, tanto Héctor Barberá como Loris Baz han completado hasta ahora una pretemporada para enmarcar. Para ellos, la nueva centralita ofrece mejores prestaciones que la que empleaban hasta ahora, mientras que para las principales estructuras de MotoGP, supone un retroceso.

Qatar, la prueba definitiva

Será en Losail a partir del miércoles cuando la mayor parte de las incógnitas que siguen abiertas comenzarán a resolverse. Por ejemplo, será allí cuando realmente se podrá ver si Honda ha conseguido algún avance o si sigue perdida y sin saber hacia dónde tirar: Márquez, por ejemplo, emplea un chasis del año pasado cuando todos los demás pilotos de la marca emplean el nuevo. Y también será en Qatar donde la mayoría de marcas se animarán a hacer simulacros de carrera, la mejor radiografía y la prueba que retrata de forma más fiel los puntos fuertes y las flaquezas.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Evento Pruebas de febrero en Phillip Island
Pista Phillip Island Grand Prix Circuit
Tipo de artículo Análisis