Lorenzo está en su punto

Jorge Lorenzo se enfrenta al mayor reto de su trayectoria en MotoGP en el mejor momento de su carrera. Se trata de una aventura que puede marcar el futuro a medio plazo de Ducati.

Para calibrar la magnitud del reto solo hay que atender a la disparidad de opiniones que ha suscitado su fichaje por Ducati. La mayoría de aficionados coincide en que se trata de una magnífica noticia para el campeonato, pero en cambio, la masa se divide al preguntar uno a uno si habrían hecho lo mismo.

Todos alabamos esa maniobra por valiente, circunstancia que, de alguna forma, da por descontado que no le resultará nada fácil salir airoso. Sin embargo, si hay alguien que puede tener éxito ese es Lorenzo, alguien que desde muy pequeño creció circulando a contracorriente y que siempre tuvo éxito.

Además, no hay mejor momento que este para que el mallorquín pueda enfrentarse a ese ‘Everest’, tal y como reconocía hace unos días en una charla con Motorsport.com.

“Creo que estoy en mi mejor momento en aquello referente a sensibilidad, y en saber qué necesito para ir rápido. Ahora siento cosas que antes no sentía. Eso es muy bueno porque puede evitar que te equivoques de camino a la hora de desarrollar una moto”, afirmaba el balear.

Tras nueve temporadas en la categoría más exigente del motociclismo, Lorenzo quiso de alguna forma salir de la zona de confort que le proporcionaba Yamaha, aunque soy consciente de que ya hay que tener narices para considerar cómodo competir bajo el mismo techo que Valentino Rossi.

En cualquier caso, se puede decir que no habrá momento en el que el tricampeón del mundo esté mejor preparado que este, puesto que ha pasado por casi todos los escenarios a los que un corredor de primer nivel se puede enfrentar: tras un debut explosivo en MotoGP (2008), entró en un espiral de caídas que le hicieron dudar de todo, para después salir reforzado hasta lograr su primer título en 2010.

A partir de entonces siguió creciendo, se convirtió en el referente de Yamaha y se coronó por segunda vez (2012), para finalmente volver a enfrentarse a un fenómeno como Rossi, que le sometió a una presión tremenda en los dos últimos años.

 

Llegados a este punto, el español ha decidido aceptar el desafío que le planteó Ducati, para tratar de emular a su excompañero, a Casey Stoner, a Geoff Duke, Giacomo Agostini y Eddie Lawson, los únicos que han conseguido ganar el Mundial de la categoría de las motos pesadas con dos marcas distintas.

Ducati asume sus riesgos

Si no hay mejor momento que este para Lorenzo ya no es solo porque lo diga él, sino porque no tiene nada por demostrar. De hecho, si tengo que valorar quién se arriesga más, me inclinaría por señalar a la escudería de Borgo Panigale.

Después del fiasco que supuso la aventura con Rossi en 2011 y 2012, al constructor boloñés le costaría mucho recuperarse de otro gatillazo de un calibre semejante, y más aún si tenemos en cuenta todos los esfuerzos que se han hecho para darle la vuelta a la Desmosedici.

Mientras el fabricante italiano se vio obligado a reinventarse, el regreso de Il Dottore a su antiguo equipo le permitió volver a rendir a su máximo nivel y a pelear por el campeonato, de forma que no hay motivos para pensar que el#99 no sería capaz de hacer lo mismo.

Todos los pilotos considerados top tendrán puesto un ojo en cómo avanza Lorenzo en este nuevo capítulo. Aunque pueda sonar demasiado grandilocuente, del desenlace que obtengamos puede depender el futuro a medio plazo de Ducati, que todavía es vista como una opción de riesgo y que anhela convertirse en una alternativa tan fiable como lo son Honda o Yamaha.

 

 

 

 

 

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Jorge Lorenzo
Equipos Ducati Team
Tipo de artículo Análisis
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