Rossi y Márquez, año uno después

Un año después del tsunami que marcó el pasado Mundial de MotoGP, Marc Márquez asegura haber aprendido de todo aquello mientras que Valentino Rossi parece seguir carcomido por la rabia.

Sepang.- La expresión no verbal de ambos durante la rueda de prensa de presentación del Gran Premio de Malasia de este fin de semana, era el reflejo perfecto de su estado de ánimo y de sus cábalas. El uno, ya campeón, no tuvo problemas en responder cuando se le preguntó por el episodio vivido aquí en 2015. El otro se limitó a pasar del tema insistiendo en que ya había dicho todo lo que tenía que decir.

Es evidente que aquel cataclismo que eclipsó el título logrado por Jorge Lorenzo tuvo mucha influencia en los dos protagonistas, por más que seguramente, el poso que dejó en ellos es muy distinto.

Cada vez que le ponen un micrófono delante y se lo recuerdan, a Rossi se lo llevan los demonios y no puede evitar hablar en términos como “robo” y otros sinónimos, para dejar claro que ese título le pertenecía a él y que se lo arrebataron. No ha pasado página y difícilmente lo hará si los miembros de su entorno más cercano, los primeros que creyeron ver esa conspiración orquestada por el piloto de Cervera en Phillip Island, le insisten a diario que aquello no se puede olvidar jamás.

Márquez, por el contrario, adquiere una pose mucho más natural, y se expresa de forma menos tensa cuando se refiere al suceso en cuestión. Y eso que en el arranque de este curso llegó a sufrir en sus propias carnes la ira de los seguidores del corredor de Tavullia.

Ha pasado un año y probablemente las cosas adquieren otra perspectiva con el tiempo. Eso es lo que uno piensa cuando ahora escucha a Lin Jarvis, director general de Yamaha, reconocer aquello que la mayoría pensamos hace 12 meses: que Rossi seguramente midió peor que nunca y se equivocó al calibrar la reacción que iba a tener Márquez, al ser acusado de manipulador.

El ejecutivo opina que el italiano debía haber mantenido la boca cerrada, porque lo único que hizo fue activar a un animal de carreras como el catalán, cuando, además, este ya no tenía nada que perder.

Y eso lo dice alguien que sabe perfectamente de la importancia del #46 en su estructura, que ha apostado por él y que le ha abierto la puerta a Lorenzo.

Rossi pensó entonces que la presión que ejerció sobre el #93 en aquella rueda de prensa en Sepang le haría amilanarse y apartarse de la lucha que estaba manteniendo él con Lorenzo por la corona.

De todo aquel cristo, Márquez reconoce que sacó algo positivo, que vio cosas que hasta entonces se le escapaban, que ahora va más a su bola y que es más fuerte de cabeza. Il Dottore, por su parte, reniega de todo aquello porque lo considera una encerrona, aunque seguramente también aprendió algo: que Márquez es exactamente igual que él.

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Acerca de este artículo
Series MotoGP
Pilotos Valentino Rossi , Marc Marquez
Tipo de artículo Análisis