Un Mundial contra todo pronóstico

Entre los cambios en el reglamento y la aparición de nuevos talentos, el Mundial de MotoGP de este año rompe todas las estadísticas y los patrones establecidos en los últimos tiempos.

Maverick Viñales se convirtió el domingo pasado en el cuarto piloto de MotoGP que estrena su casillero de victorias en 2016, algo que no ocurría desde 1982, cuando lo lograron Franco Uncici, Freddie Spencer, Takazuki Katayama y Michel Frutschi.

La victoria de Viñales, por lo demás, le coloca como el séptimo ganador distinto de esta temporada, algo que no ocurría desde 2006, cuando lo lograron Loris Capirossi y Troy Bayliss (Ducati), Valentino Rossi (Yamaha), y Marco Melandri, Dani Pedrosa, Nicky Hayden y Toni Elías (Honda).

Sorprendente si tenemos en cuenta que los 62 grandes premios posteriores al de Valencia 2012 se los habían repartido Marc Márquez, Jorge Lorenzo, Rossi y Pedrosa.

El triunfo que Jorge Lorenzo se llevó de Italia a finales de mayo puso en marcha una secuencia a la que se sumaron Valentino Rossi (Montmeló), Jack Miller (Assen), Marc Márquez (Sachsenring), Andrea Iannone (Red Bull Ring), Cal Crutchlow (Brno), y ahora Viñales.

Hay que remontarse a finales de la década de los noventa para encontrar algo igual, en concreto la serie que se dio entre el Gran Premio de Imola de 1999 y el de Suráfrica de 2000. En ese lapso subieron a lo más alto del podio Alex Crivillé (Imola), Regis Laconi (Valencia), Tadayuki Okada (Australia), Max Biaggi (Suráfrica), Norick Abe (Brasil) y Kenny Roberts Júnior (Argentina), antes de que Garry McCoy lo hiciera en la cita inaugural de 2000, de nuevo en Sudáfrica.

Pero hay más. Suzuki no conseguía una victoria desde la de Chris Vermeulen en el Gran Premio de Francia de 2007, la última vez hasta ahora que cuatro constructores (Honda, Yamaha, Ducati y Suzuki) lo lograron.

De hecho, Honda y Yamaha se repartieron las 101 victorias comprendidas entre la que Casey Stoner se llevó de Phillip Island en 2010 subido a una Ducati, y la de Andrea Iannone, este año, en el Red Bull Ring, de nuevo con una de las motos de la marca de Borgo Panigale.

“Hasta hace poco, llevábamos muchas carreras en las que solo ganábamos yo, Lorenzo, Márquez y Pedrosa, y más de 100 carreras en las que solo habían ganado Yamaha y Honda, antes de la victoria de Ducati en Austria”, conviene Rossi al respecto.

“Que haya tantas alternativas es muy bueno para el campeonato, tanto para las marcas como para los espectadores. Y también constata que en este 2016, la regularidad es más importante que las victorias”, opina Pedrosa.

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Series MotoGP
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