Un homenaje con el corazón en la mano para uno de los pilotos más grandes, aguerridos y polarizantes que ha visto el automovilismo norteamericano: Kyle "Rowdy" Busch. Con dos campeonatos de la NASCAR Cup Series, 63 victorias en la máxima división y un récord histórico insuperable en las series Truck y Xfinity, Busch dejó una huella imborrable a sus 41 años. Recordamos su estilo eléctrico al volante, su icónica reverencia de mago tras quemar llantas y su última gran misión: guiar los primeros pasos de su hijo Braxton en las pistas. ¡Hasta siempre, Rowdy! Su legado vivirá por siempre en la "Rowdy Nation".
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