Que vuelva el romanticismo

La ecuación es muy sencilla: al generar paridad en los equipos, habrá más competencia, a mayor competencia se genera más espectáculo y por tanto mayor afición en los circuitos y en la audiencia televisiva.

Estamos sobre la recta principal y antes de entrar en la primera curva, la cual casi siempre es la que genera mayor polémica y movimiento tras la arrancada, vamos a frenar en seco para reflexionar sobre lo que queremos en este 2016 y así disfrutar esa curva y el resto de la carrera.

La Fórmula Uno está en crisis, no es novedad, cada vez gusta menos, en los últimos años hemos visto a un equipo o piloto dominante, infinidad de nuevas reglas, ideas, encuestas, formas de llamar la atención para tratar devolver la atracción a uno de los mejores espectáculos del mundo, pero al parecer todo ha generado un efecto contrario.

Por ahora la solución la tienen dos hombres, estamos en manos de Bernie Ecclestone y Jean Todt, quienes tienen este mes para tomar decisiones acerca del futuro de la Máxima Categoría.

Pero, ¿qué es lo que realmente quiere el espectador? Acción, rebases, ruido, menos reglas complejas, diversidad en el podio, tribunas llenas, países que amen y disfruten de la adrenalina.

Aprovechando la época del año, en la cual podemos desear y esperar que los sueños se hagan realidad, aquí mando mis propuestas al presidente de la FIA y de la FOM.

Considero que el presupuesto otorgado a los equipos debería ser de alguna forma más equitativo, es imposible que un equipo de media tabla para abajo logre el mismo desarrollo tecnológico que un “grande” contando con tan pocas posibilidades económicas. Si bien es cierto que una gran parte son los patrocinadores, también otra gran ayuda es la que entrega Ecclestone según los resultados en el Campeonato de Constructores y el impacto televisivo. Hay equipos que reciben al año más de 100 millones de euros, como Mercedes, Red Bull, Ferrari etc. o los equipos chicos que apenas llegan a los 50 millones, como Sauber, Manor, Lotus.  

Otra disparidad la encuentro en el Grupo de Estrategia, no considero democracia que en una competencia donde participan 10 equipos (11 a partir de este año) solo sean algunos, seis, los que puedan formar parte de este y tomar decisiones junto a integrantes de la FIA y FOM. Todos las escuderías pagan lo mismo para participar en cada Gran Premio así que, tal y como hemos escuchado de varios jefes de equipo, como Force India y Sauber, todos deberían ser considerados y no solo los históricos, ya que en demasiadas ocasiones los pequeños equipos no se ven beneficiados y son los que más lo necesitan.

El cambio de motores V8 a V6 significó no solo el perder el ensordecedor rugir de los motores, que es un gran aliciente para ver las carreras, sino un mayor gasto para los equipos. Esto aunado a la implementación de la regla de los famosos e innecesarios tokens que solo complicaron el desarrollo y limitaron aún más a los equipos chicos que a falta de presupuesto no pudieron llevar a cabo. Seguramente los motores Mercedes seguirán siendo pioneros, ya que al continuar con la regla de los tokens en 2016, los equipos solo podrán mejorar sus unidades de potencia de forma limitada. Yo agregaría una i al inicio de limitada y que así los constructores amplíen las posibilidades de mejorar sus motores en el año.

Es muy triste ir a cada Gran Premio y ver tribunas vacías, ver los ratings de la televisión cada vez más bajos y tener carreras emblemáticas como las de Alemania, en riesgo de no formar parte del calendario por problemas económicos, mientras que ciudades que no tienen ni la mitad de la afición como los germanos sean beneficiados por pagar las grandes cantidades que se piden para albergar una carrera.

Considero que es el momento de volver a eso, a la tradición, a eso que la F1 hizo que nos enamoráramos de ella, claro que no podemos dejar atrás a la tecnología y la seguridad, pero si tomar en cuenta esos detalles que por muchos años mantuvieron al Gran Circo en el corazón de los espectadores, el romanticismo de cada carrera.

No soy buena en matemáticas pero creo que la ecuación es muy sencilla, al generar paridad en los equipos (o la mayor posible), habrá más competencia, a mayor competencia se genera más espectáculo y por lo tanto mayor afición tanto en los circuitos como en la audiencia televisiva.

 

Sé parte de algo grande

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Acerca de este artículo
Series F1
Pilotos Lewis Hamilton , Nico Rosberg
Equipos Mercedes , Sahara Force India F1
Tipo de artículo Análisis