F1, la resurrección

Fernando Tornello celebra la actualidad de la Fórmula 1 y asegura que la cerrada disputa que se vislumbra entre Mercedes y Ferrari es más importante que lo que pueda arrojar ese duelo como resultado final en el campeonato.

Apenas se llegó a una décima parte del campeonato de F1 de 2017 pero alcanzó para cambiar el humor, o mal humor que generaba la categoría hasta fin del año pasado.

Las 19 victorias de Mercedes en 21 grandes premios de 2016, sumadas al dominio incontrastable de las temporadas anteriores, habían hecho tan previsibles los resultados de las carreras que la única opción era entretenerse con el duelo Hamilton-Rosberg, que no eran Senna-Prost, por cierto.

Ferrari había caído a niveles bajos, lejanos de la punta, Red Bull daba batalla donde podía y sólo las geniales maniobras de Verstappen sacudían la modorra.

Este año salió el sol para los amantes de la categoría. Un reglamento nuevo que provocó el diseño de autos más agresivos y competitivos, más el resurgir de Ferrari, el gran nivel de Verstappen, las renovadas energías de Hamilton, los sobrepasos sin DRS, en menos cantidad pero con más calidad que antes, la mejoría de equipos como Williams, Toro Rosso, Haas, la continuidad del buen nivel de Force India, la decisión de los comisarios por no penalizar de manera absurda y dejar correr a los pilotos, la apertura incipiente a las redes sociales, la cercanía de los pilotos con el público, son algunos de los síntomas notorios que mejoraron a la F1. Y todavía falta mucho para el objetivo final, aunque Ross Brawn da la impresión de conocer con claridad los próximos pasos a dar.

En este punto, una de las grandes preguntas que se hacen los aficionados es: ¿Alguien destronará a Mercedes? Honestamente, no se si es el punto más importante. Ferrari parece encaminado a discutirle el título hasta el final, todo dependerá de lo exitosas que sean las evoluciones que cada uno presente a lo largo de la temporada. Hoy me queda la impresión de que Vettel le puede quitar la corona a Hamilton, pero se que Mercedes es difícil de batir y trabaja para volver a tomar distancia. También se nota que están preocupados. Ferrari los puso en un aprieto con su rendimiento.

Más allá de la legítima victoria en Melbourne, Ferrari y Vettel estuvieron muy cerca en China y sólo no pelearon hasta la bandera por un error estratégico del equipo, que le hizo perder mucho tiempo a Vettel detrás de un Raikkonen que reportaba problemas. Lo que no puedo precisar es cuánto resto le quedaba a Hamilton bajo el pie derecho, algo que veremos en Bahrein.

Cuando me refiero a que no me parece tan importante que destronen al equipo campeón de los últimos años es porque aprecio más la competencia, el desafío, la alternancia de victorias entre distintos equipos, que el resultado final. Si termina ganando el título Mercedes pero se repartieron los triunfos varios pilotos y equipos, habremos tenido un gran año. Pero si, tengo claro que si el título va a las manos de Ferrari y Vettel, la fiesta de los tifosi hará que las acciones de la F1 lleguen hasta las nubes. Y si se agrega Red Bull al reparto de la torta, mucho mejor, sobre todo porque tienen al piloto diferente, el que realiza maniobras increíbles y que, más que un jovencito de diecinueve años, parece un veterano de mil batallas.

Hoy, tras solamente dos Grandes Premios, la disputa entre Hamilton y Vettel, Mercedes y Ferrari, abre un panorama alentador. Por ahora la relación entre los líderes del campeonato es cordial, pero falta que se toquen en una curva de cualquier carrera, un duelo como el que Sebastian le ganó a Ricciardo en Shanghai, para ver si sus sonrisas y gestos se mantienen inalterados, lo dudo.

Bienvenida sea la resurrección de la F1.

Sé parte de algo grande

Escribe un comentario
Mostrar comentarios
Acerca de este artículo
Series F1
Tipo de artículo Análisis
Etiquetas f1, f1 2017, ferrari, formula 1, gp de bahrein, mercedes, red bull, tornello, tornello f1, vettel